miércoles, 15 de noviembre de 2017

CARMEN LAFUENTE TIRADO, MAESTRA CANTILLANERA Y VÍCTIMA MORTAL DE LA REPRESIÓN MILITAR-FASCISTA EN 1936


CON EL HOMENAJE PERMANENTE DEL CARIÑO, RESPETO Y RECONOCIMIENTO DE SUS ANTIGUAS ALUMNAS.

Carmen Lafuente Tirado

Carmen Lafuente Tirado nació el 21 de abril de 1895 en Cantillana. Era hija de León Lafuente del Río, natural de Suellacabras (Soria), comerciante, y de Encarnación Tirado Daza, natural de Cantillana. Vivían en la Cuesta del Reloj, núm. 10, cuando ella nació.
   Fue maestra interina desde el 1 de marzo de 1929 al 17 de marzo de 1930, de la Escuela nº 2 de niñas, la que estaba en la calle Carnicería, 12, en el soberao de una casa junto a la Torre del Reloj. Cesó al ser ocupada la plaza por Dª Josefa Chacón de la Hera. Dio clases particulares, sin cobrar nada a quienes no podían pagar, en su casa de la Cuesta del Reloj, según recuerdan algunas personas mayores de la localidad. También indican que estuvo como maestra interina en El Coronil. En 1936 sustituyó a Dª Juliana Lapastora, según la comunicación al Consejo Local de Enseñanza Primaria de Cantillana para hacer uso de un permiso de ocho días. Era muy querida y respetada por sus alumnas y por muchas cantillaneras.

  Carmen, además, era republicana, igual que su hermano Simplicio, nacido en 1903. Pertenecían al grupo de republicanos cantillaneros que tuvo ya una clara manifestación en las elecciones generales del 1 de julio de 1919 cuando la candidatura de Alejandro Lerroux obtuvo en Cantillana 98 votos. En esas elecciones el Marqués de Valencina obtuvo 808 votos; el conde de Colombí, 296 votos, y otros candidatos de la derecha entre 273 y 632 votos. Pueden parecer pocos votos, pero muy importantes en un sistema electoral caciquil y clientelista. Eran años de importantes luchas obreras en el campo, con evidentes influencias anarquistas y socialistas, y de crisis del sistema político de la Restauración, el que se inicia con la Constitución de 1876. En aquella época las mujeres no votaban.
  En los primeros años de la Segunda República, Simplicio Lafuente fue presi-dente local del Partido Republicano Radical (PRR) y concejal desde junio de 1931, convirtiéndose en el portavoz, de la minoría republicana en el Ayun-tamiento de Cantillana presidido por José Pueyo Solís (PSOE).(1) Ejerció una dura oposición en la primera etapa republicano-socialista (1931-1934), pero en la segunda, tras el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, su voz dis-crepante apenas se oyó: eran otros tiempos, más difíciles y problemáticos, con el fascismo pisando los talones de todos los demócratas. Además se sentiría unido a los socialistas por el programa común del Frente Popular al que pertenecía su partido, Unión Republicana (UR), el partido de Diego Martínez Barrios.
  Ambos, Carmen, con 41 años, y Simplicio, con 33 años, fueron asesinados por aplicación del Bando de Guerra el 16 de septiembre de 1936 junto al cementerio en Alcalá del Río. Sus actas de defunción están inscritas el 12 de agosto de 1942 en el Registro Civil de Cantillana (RCC, Defunciones, Tomo 48). Muchas personas vieron sus cadáveres al día siguiente del asesinato de ambos. Carmen conservaba aún las mismas ropas que llevaba al ser detenida. Se había desplazado a El Coronil con un salvoconducto, emitido por las autoridades municipales de Cantillana, y el mismo día que volvió, fue detenida, junto a su hermano en la casa donde vivían entonces, la casa de su tía Rosario Vélez, en la Cuesta del Reloj, número 17. No le dio tiempo ni a quitarse el velo y el manto negro que llevaba, según testimonio de vecinas suyas. La detención fue realizada por un Guardia Civil y un falangista, que le dijeron que era para hacer unas diligencias, que pronto estarían en su casa de nuevo. Estuvieron uno o dos días en la cárcel vieja del pueblo, donde hizo testamento, que no llegó a cumplirse al ser confiscados sus bienes. Parece ser que Simplicio pidió que mataran primero a su hermana por temor a que la violasen antes de ejecutar su asesinato.
Su muerte, incomprensible e injusta como todas, fue llorada, en silencio, por todo el pueblo durante días, pero sobre todo por sus muchas alumnas.
  Después del asesinato de ambos, la Comandancia Militar de Cantillana, a cuyo mando estaba el sargento Antonio Rangel García, les instruyó sendos Expedientes de Incautación de Bienes, que fueron informados, junto al de otras tres víctimas mortales de Cantillana, por la Comisión Gestora del Ayuntamiento, presidida por Juan Arias Rivas, en su reunión del 1 de octubre de 1936, de acuerdo con el art. 36, párrafo 2 de la Orden de 11 de septiembre de 1936. “Los señores reunidos encontrando [los expedientes] bien y ajustados a lo ordenado y a la verdad, acuerdan se den de la misma forma y de acuerdo con estos”, dice textualmente el acta de aquella reunión. Estos expedientes aparecieron en el Boletín Oficial de la Provincia el día 26 de octubre del mismo año, habiendo sido firmados el día 20 del mismo mes para su publicación. Según he podido saber sus habitaciones, las que ocupaban en casa de su tía, fueron precintadas y las viñas incautadas.
  En 1941, como si no hubiese ocurrido nada, les abrieron Expedientes de Responsabilidades Políticas: el de Simplicio con fecha 17 de marzo, y el de Carmen de fecha 20 de octubre. Por último, señalar que existe una citación a sus herederos, publicada por el BOP, para sentencia, firmada 11 de abril de 1942. Los dos eran solteros y sus propiedades habían sudo confiscadas en 1936.
  El recuerdo de Carmen, perdura en cuantos la conocieron, especialmente en sus muchas alumnas cantillaneras que mantienen hacia ella un gran cariño, respeto y admiración. Ese es el mejor homenaje que puede recibir una maestra, víctima de la represión militar-fascista en 1936.


Cantillana,10 de noviembre 2017

Ramón Barragán Reina

De mi libro CANTILLANA II REPÚBLICA. La brutal represión en un pueblo sevillano, Ed. Muñoz Moya, 2006.


(1)   En las elecciones municipales del 31 de mayo de 1931 fueron elegidos 9 concejales del PSOE y 4 del PRR. En 1936 ya no existe el PRR en Cantillana, tal como sucede en casi todos los pueblos. Muchos de sus miembros habían optado por UR; otros dejaron la política activa o pasaron a apoyar a otros partidos.

jueves, 9 de noviembre de 2017

LA DEPURACIÓN DEL MAGISTERIO DE LA VEGA MEDIA DEL GUADALQUIVIR

NOTA DE PRENSA DE LA ASOCIACION COMARCAL PRO MEMORIA DEMCRÁTICA VEGA MEDIA DEL GUADALQUIVIR



"En recuerdo y homenaje a Carmen Lafuente Tirado, maestra cantillanera, asesinada por los militares y fascistas sublevados contra la legalidad republicana

LA ESCUELA REPÚBLICANA: TRIUNFO Y OCASO DE UN SUEÑO. Su realidad en la Vega Media del Guadalquivir.

        Con ese título se celebrará mañana, día 10 de noviembre de 2017 a las 19 horas, en el CENTRO CÍVICO BLAS INFANTE de Cantillana una MESA REDON-DA organizada por la ASOCIACIÓN COMARCAL PRO MEMORIA DEMOCRÁTI-CA VEGA MEDIA DEL GUADALQUIVIR. En ella intervendrán los profesores:

    -Francisco Flores Tristán, que hablará de la Escuela de la Segunda República

    -Juan Carlos Velasco Quiles, que analizará la realidad escolar de la comarca   de la Vega Media del Guadalquivir durante la Segunda República.

    -Ramón Barragán Reina, que expondrá la repercusión en esta comarca de la represión franquista del Magisterio: maestras y maestros asesinados y depurados.

        La Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática quiere con este acto homenajear a los maestras y maestras de esta comarca que fueron víctimas mortales por la aplicación del Bando de Guerra (BG) en 1936 y de aquellos que sufrieron las sanciones de la Comisión Depuradora del Magisterio Provincial entre 1936 y 1942, y muy especialmente a la maestra CARMEN LAFUENTE TIRADO, asesinada por aplicación del BG el 16 de septiembre de 1936.
Carmen Lafuente Tirado nació el 21 de abril de 1895 en Cantillana. Era hija de León Lafuente del Río, natural de Suellacabras (Soria), comerciante, y de Encarnación Tirado Daza, natural de Cantillana. Vivían en la Cuesta del Reloj, núm. 10.
         Carmen, con 41 años, y su hermano Simplicio, concejal republica-no, con 33 años, fueron fusilados (asesinados) por los fascistas el 16 de septiembre de 1936 en Alcalá del Río. Su muerte, incomprensible e injusta como todas, fue llorada, en silencio, por todo el pueblo durante días, pero sobre todo por sus muchas alumnas, que aún la recuerdan con respeto y cariño."

               


                                                           Alcalá del Río, 9 de noviembre de 2017

                ASOCIACIÓN COMARCAL
                PRO MEMORIA
                DEMOCRÁTICA
                VEGA MEDIA
                DEL GUADALQUIVIR
                               
                C/ Asunción, nº 7 Alcalá del Río. CP 41200.
                    Email: promemoriademocratica@hotmail.com


lunes, 2 de octubre de 2017

FRANCISCO REINA CAMPOS, UN GRAN MAESTRO: VÍCTIMA DE UNA DOBLE INJUSTICIA



FRANCISCO REINA CAMPOS, UN GRAN MAESTRO
 
Nació en Cantillana a principios del siglo XX, en 1905. Fue el primero de los hijos de José Reina Jiménez y Carmen Campos Blanco, pequeños propietarios agrícolas, que poseían un olivar, una viña, un lagar y una bodega, en la que vendían el vino producido por ellos mismos. Vivían bien, gracias al trabajo de todos, de su padre Pepe y de sus hermanos varones: Antonio, Miguel y José. Así como de la buena administración domestica de su madre Carmen. Pero él no quiso seguir la tradición familiar de dedicarse al campo: decidió estudiar. Los recursos de su familia no daban para estudios, y menos que estos fuesen en Sevilla, lejos del pueblo. A su hermana menor, Carmen, también le hubiese gustado estudiar, pero en aquellos tiempos las dificultades para las mujeres eran aún mayores. 
Para llevar a cabo sus deseos, siendo casi un niño, marchó a Castilblanco de los Arroyos, a casa de unos familiares. Trabajó de pastelero y estudió Bachillerato como alumno libre. Posteriormente se trasladó a Sevilla, donde trabajó en un colegio de personal no docente y comenzó Magisterio. Aprovechaba las noches (“Hasta que la vela se apagaba...”) para estudiar, consiguiendo su objetivo: ser maestro y hacer pronto las correspondientes oposiciones para ejercer en la escuela pública.
Por razones aún no del todo claras, la aldea de Osma, perteneciente al municipio de Burgo de Osma (Soria), fue su primer destino como Maestro Nacional, teniéndose que trasladar a las frías tierras sorianas, muy lejos de su querida Cantillana, y hospedarse en casa del Alcalde del pueblo, pues no había otra posibilidad. Quizás su cercanía a Diego Martínez Barrios, masón y líder de los republicanos de Sevilla y a la masonería, fuese la causa de este destierro, tal como siempre lo ha creído su familia. Eran los tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera. Su estancia allí fue corta. Vuelve al obtener destino definitivo en Martín de la Jara (Sevilla), donde se casaría, años después, con Mariana Aroca. Tuvieron seis hijos: José, Esperanza, Carmen, Francisco Matías, Juan y Mariana.
En Martín de la Jara fue siempre muy querido por todos, pues a su buen hacer pedagógico había que sumar su gran humanidad y cercanía a los problemas de la gente, cooperando, en más de una ocasión, con las organizaciones obreras del pueblo, como buen republicano. Por ello, en 1937, en los duros años de la represión militar comandada por Queipo de Llano, fue detenido y llevado a la cárcel de Osuna. Día tras día esperaba que cualquier noche lo sacaran para fusilarlo. No llegó a ocurrir: su suegro, terrateniente de aquella comarca, intervino en su favor ante las súplicas de su hija, embaraza de su primer hijo. La versión que ha perdurado en la memoria de su familia es que la Divina Pastora de Cantillana se le apareció una noche, en sueños, con un rotulo a sus pies que decía: Salvado. La fe mantuvo en él la esperanza de una posible salida de aquella horrenda situación. Una vez liberado, el matrimonio se trasladó a Cantillana, a la casa de los padres de Francisco, donde tuvo que dar clases particulares Esta actividad será, salvo alguna excepción, su única forma de poder enseñar, la gran pasión de su vida.
Con efectos de 23 enero de 1940, fue sancionado a la perdida de haberes y suspensión de empleo y sueldo durante dos años, como consecuencia del correspondiente Expediente de Depuración1, sufrido por todos los maestros y maestras de la provincia, aunque sólo 136 maestros y maestras de Sevilla y sus pueblos (el 12% del total), fueron condenados a algún tipo de sanción. Durante estos años, vive en Sevilla y da clases en una escuela privada de la calle Gravina.
Cuando ya había cumplido la sanción impuesta y estaba ejerciendo en Casariche, fue juzgado y condenado por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo “a la sanción de inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio de cualquier cargo del Estado, Corporaciones Públicas u Oficiales, Entidades subvencionadas, Empresas concesionarias, Gerencias y Consejos de Administración de empresas privadas, así como cargos de confianza, mando y dirección de los mismos, separándole definitivamente de los aludidos cargos” por el delito de masonería, según la causa instruida con el número 4.499. Él mismo, una vez obtenido el permiso correspondiente, asumió su defensa ante el Tribunal en Madrid. La sentencia tiene fecha de 15 de junio de 19432. Desde ese momento Francisco Reina quedó separado definitivamente del Cuerpo de Maestros Nacionales. Ya no pudo ejercer el magisterio en ninguna escuela pública, tal como le ocurrió a otros muchos por el simple hecho de ser maestros comprometidos con la educación, la cultura y los problemas del pueblo, lo contrario de lo pretendían hacer Franco y sus secuaces, para los cuales el control de la enseñanza era el soporte fundamental del férreo control ideológico impuesto a la sociedad española.
Volvió a Martín de la Jara y a las clases particulares en el domicilio conyugal, además de otros trabajos familiares. Ahora bien, con Francisco Reina las autoridades franquistas cometieron una doble injusticia: la primera, haberlo condenado por masón, como si pertenecer a la masonería fuese un delito, y la segunda, porque no era masón cuando fue condenado, pues, aunque perteneció a la masonería en algún momento de su vida anterior al año 1927, pronto dejó de asistir y de pagar la cuota.
Entre los documentos microfilmados3, que se encuentran en el Archivo General de Andalucía (AGA, Sevilla) y forman parte de su expediente, existe uno totalmente esclarecedor: un certificado de D. José Gómez Hernández, Jefe de la Sección Especial de la Delegación Nacional de Servicios Documentales de la Presidencia del Gobierno, fechado en Salamanca el día 20 de febrero de 1953 y escrito a petición del Exmo. Sr. Director General de Seguridad. En dicho certificado se expone que “desde el 18 de agosto de 1927 consta que (Francisco Reina Campos) ha sido baja por falta de asistencia y pago en la Logia ESPAÑA de Sevilla, según documento existente en el Archivo de esta Delegación Nacional”. Además, en otro documento, se expresa que “en la página 7 del acta de los trabajos realizados el 1º de marzo de 1931, consta que ha sido baja por falta de asistencia y pago en la Logia ESPAÑA Y TRABAJO de Sevilla FRANCISCO REINA CAMPOS”. En la Logia, a la que perteneció antes de 1927, tenía en nombre simbólico de “AMOR”, grado 1º. 
Colegio que lleva su nombre
Es posible que ese certificado fuese la base de su rehabilitación. Llegó a poder de su familia cuando Francisco ya había fallecido el 4 de enero de 1955, en Cantillana, donde había vuelto en 1953, al sentirse gravemente enfermo. Llego “una semana después de su muerte”, se ha dicho siempre en casa de mi abuela, su madre Carmen. Probablemente, y sin ninguna intención manifiesta, estuvo en algún cajón guardado antes de llegar a su destino. Cosas peores se han visto en toda Andalucía.
Recuperadas la libertades democráticas, las autoridades municipales de Martín de la Jara (Sevilla) decidieron, en 1986, que el Colegio Público de Infantil y Primaria de aquella localidad llevara su nombre, en reconocimiento a su actividad docente y como muestra de afecto del pueblo, que nunca lo olvidó.
Deseo, y éste ha sido mi propósito, que el recuerdo de este gran maestro, al igual que el de José María Infante Franco, perdure en las nuevas generaciones de cantillaneros y cantillaneras. Grande fue en él el amor por la enseñanza y por los más desfavorecidos, destinatarios máximos de todos los esfuerzos que podamos hacer para que se abra camino la justicia y la igualdad en un ambiente de verdadera libertad personal y colectiva.
Cuatro de sus hijos (José, Carmen, Juan y Mariana) son maestros y han tenido siempre presente a su padre en el quehacer educativo.
Su hijoJosé, su cuñada Lola y su hermana Carmen

Otoño, 2017
Ramón Barragán Reina


1 ADP: BOP nº 24, de 27 enero 1940.
2 AHP-JMC: Certificación de sentencia remitida al Juez Municipal de Cantillana el 14/02/45 por el Servicio de Ejecutoria del Tribunal Especial. (AHP-JMC: Archivo Histórico de Penados del Juzgado Municipal de Cantillana).
3 AGA, Sevilla: SE-Masonería_B, C 366, Exp. 23. AGA-R 1489.








miércoles, 19 de julio de 2017

VIGILIA ANTIFASCISTA FRENTE AL ARZOBISPADO DE SEVILLA: "Que la Iglesia saque al asesino Queipo fuera de la Macarena"


UNA NOTICIA DE GRAN ALCANCE

Publicada por eldiario.es

"Que la Iglesia saque al asesino Queipo fuera de la Macarena"

Una vigilia antifascista pide sacar de la Basílica de la Macarena al "criminal de guerra" responsable de las matanzas franquistas en Andalucía
Las víctimas del franquismo piden que cese el "escandaloso" homenaje a Queipo de Llano y apelan al Papa Francisco para conseguir este objetivo
"Los restos de este individuo deben ser entregados a su familia para que puedan recibir sepultura privada", según Andalucía Republicana
El colectivo reclama a la Conferencia Episcopal Española que pida "perdón" por la participación de la Iglesia Católica en la guerra civil y la dictadura franquista

Juan Miguel Baquero
18/07/2017 - 07:33h
"Fue quien ordenó liquidar a las 17 Rosas de Guillena", apunta Lore. En su asociación tienen documentos que así lo atestiguan. "Un personaje de esta calaña mandó matar a miles de personas que luchaban por la libertad y la igualdad", refiere Agustín. "Era el principal asesino, el instigador", asevera Cristóbal. Y así, cuenta Paqui, "el golpe fascista llenó de luto y miedo a cientos de familias que seguimos buscando a nuestros muertos". "Que esté enterrado con honores es una humillación", dice Lucía.
Todos son familiares de represaliados por el franquismo y hablan del exgeneral golpista Gonzalo  Queipo de Llano y Sierra (Tordesillas, 5 de febrero de 1875 -  Sevilla, 9 de marzo de 1951). Las víctimas del terrorismo franquista lo tienen claro: "queremos que la Iglesia saque al asesino Queipo fuera de la Macarena". Y así lo han expresado en una vigilia antifascista ante el Palacio Arzobispal de Sevilla para reclamar a la Iglesia que exhume los restos del militar golpista de una basílica de la ciudad.
La convocatoria de la plataforma Andalucía Republicana ha sido seguida por un par de cientos de personas en el 81 aniversario del fracasado golpe de Estado que en 1936 provocó la guerra civil española. Un pequeño grupo ha dormido a los pies de la Giralda para entregar por la mañana al arzobispo hispalense, Juan José Asenjo, sendas cartas con esta demanda que dirigen también al papa Francisco.
Queipo de Llano es un "criminal de guerra" responsable de las matanzas perpetradas por fascistas en Andalucía. Miles de personas muertas a balazos, sin juicio ni sentencia. La tumba del exgeneral golpista en una iglesia es un homenaje "incomprensible" según la Coordinadora Andaluza de Organizaciones Republicanas.
Y es, también, un vestigio del franquismo de difícil digestión en una ciudad, Sevilla, donde no hubo guerra y que alberga sin embargo varias  fosas comunes en el cementerio de San Fernando con más de 4.500 asesinados por las tropas rebeldes. "Los restos de este individuo deben ser entregados a su familia para que puedan recibir sepultura privada", según Andalucía Republicana, una petición "que se corresponde con los objetivos de la recientemente aprobada por el Parlamento andaluz Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía".
El Ayuntamiento sevillano ya pidió exhumar los restos de Queipo, con el voto en contra del PP y la abstención de Ciudadanos. Desde la Junta de Andalucía hubo contactos con la Hermandad de la Macarena –siempre ha manifestado el deseo de que Queipo siga allí enterrado– y las autoridades eclesiásticas para palpar el tema, envuelto en polémica y sin solución hasta el momento.

Enterrado en una iglesia, "donde debe estar"

A pie de vigilia, una muestra de franquismo sociológico. Una persona se acerca al diputado andaluz por IU Antonio Maíllo. Y le interpela: "¿Esto para qué es?". "Para pedir que saquen al asesino Queipo de la Macarena, señora". Dedo en alto, la replicante avanza sobre lugares comunes que van desde "los dos bandos mataron" al "ya se están abriendo fosas con eso de la Memoria Histórica" o, novedad, "¿y si fuera Carrillo el que está enterrado ahí?". Derechos humanos para las víctimas, deber del Estado, cerrar el duelo... "y no está bonito tener a un asesino enterrado en casa", viene a decir Maíllo.
Aunque no todos tienen la misma opinión. "No tiene sentido sacar a Queipo ni a ninguna de esta gente de las iglesias, es donde deben estar", dice el historiador  Francisco Espinosa Maestre "porque la Iglesia española formó parte del franquismo y sigue teniendo tintes franquistas".
Espinosa Maestre retrató la figura del militar y el uso de la represión a sangre y fuego en libros de referencia como La justicia de Queipo y La columna de la muerte, que narra el avance franquista desde Andalucía a Madrid pasando por Extremadura arrasando pueblo a pueblo con carnicerías.
"Queipo fue uno de los mayores criminales de guerra al servicio del golpe", asevera. "Queipo es, sin lugar a dudas, el gran responsable de la matanza que se llevó a cabo en Sevilla y en el territorio bajo su mando. Calificarlo de criminal de guerra es una aseveración histórica del máximo rigor, no un adjetivo", resume el investigador José María García Márquez, que recoge con nombres y apellidos más de 13.000 ejecutados en su libro Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla (1936-1963).

"Llenó de sangre los pueblos de nuestra tierra"

Con la 'Vigilia antifascista: fuera el genocida Queipo de la Macarena', el colectivo republicano exige "que cese el escandaloso homenaje público que se le sigue tributando en Andalucía a uno de los mayores criminales y genocidas fascistas". Enterrado, recuerdan, "con honores en la Basílica católica de la Macarena de Sevilla".
De ahí la "responsabilidad directa del Arzobispo de Sevilla" para que traslade la petición de "perdón" a la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española y para que "cese de inmediato esta glorificación de un sujeto que llenó de sangre inocente las ciudades, pueblos y campos de nuestra tierra". Como la masacre de la carretera Málaga a Almería, la Desbandá.
"La permanencia de vestigios en lugares de honor de los que utilizaron el golpe de Estado perpetrado el 18 de julio de 1936 para acabar con las personas cuyo único delito era pensar distinto, como es el caso del enterramiento del general de Queipo de Llano en la Basílica de la Macarena, es insoportable y es un ataque a la justicia democrática", explica en un comunicado Andalucía Republicana.
Por esto consideran "incomprensible" que una "sociedad moderna como la andaluza mantenga un silencio casi total con respecto a los actores del genocidio que supuso el mencionado golpe de Estado y sus consecuencias posteriores hasta la muerte del dictador, que incluso llegan hasta nuestros días como se puede comprobar en multitud de ocasiones". Como en la tumba de Queipo, arropada con honores en una iglesia de Sevilla.

lunes, 17 de abril de 2017

HOMENAJE A LOS PRESOS POLÍTICOS DE LA VEGA MEDIA DEL GUIADALQUIVIR EN LA POSGUERRA


DÍA 22 DE ABRIL EN EL CENTRO CÍVICO TOMÁS Y VALIENTE DE LOS ROSALES (TOCINA)


"La Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de Tocina-Los Rosales ha celebrado este año sus Jornadas de Memoria Democrática en el Centro Cívico Tomás y Valiente de Los Rosales (Tocina) el sábado 22 de abril a las 18 h., dedicadas a reconocer y homenajear a todos los presos políticos de la posguerra en la comarca de la Vega Media del Guadalquivir, en los municipios de Alcalá del Río, La Algaba, Brenes, Burguillos, Cantillana, La Rinconada, Tocina y Villaverde del Río.
    Con este acto la Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática ha pretendido reconocer y tomar conciencia de la amplitud de la represión franquista y del sufrimiento padecido por los 331 presos y sus familia, de los cuales 18 murieron en prisión o al salir de ella y 5 fueron ejecutados.
         
                                            Total en               Fallecidos
                                       cada municipio        en prisión      Ejecutados
Alcalá del Río                            34                          2
La Algaba                                  31                          5                   1
Brenes                                      25                          2                   1
Burguillos                                  14                          1                          
Cantillana                                  65                          4
La Rinconada-San José              77                          2                   2
Tocina-Los Rosales                    78                          2                   1
Villaverde del Río                        7                           1                       

Total comarca                          331                        18                     5

              FUENTE:  Cuadro nº 5 de LA CLANDESTINIDAD A LA LIBERTAD CONQUISTADA (2014),
                                                             p. 107, revisado y  modificado por su autor Ramón Barragán Reina

 
    Tocina y Los Rosales son, como se puede observar, las localidades con mayor número de presos: un total de 78, de los que dos encontraron su muerte en la cárcel: Germán Pérez Álvarez, el 19 de septiembre de 1939, y Daniel Martínez Colorado, el 19 de marzo de 1943, y uno fue ejecutado: Juan Rull Moreno, de 27 años, trabajador del campo, el 30 de marzo de 1940 en Sevilla, al ser condenado a la pena de muerte.
    La mitad de los presos políticos de esta comarca recibieron condenas superiores a 10 años, de los cuales el 14% fueron condenados a reclusión perpetua, y aunque el 18,5% fue absuelto o su causa sobreseída, muchos de ellos fueron enviados a algún Batallón de Trabajo en diversas provincias durante seis o doce meses. Además, casi un tercio de los presos fueron obligados a trabajar como esclavos en el Canal de los Presos y en otras obras públicas fuera de la provincia de Sevilla.
    Todos sufrieron un auténtico viacrucis desde su detención o ingreso en campo de concentración hasta los Consejos de Guerra, a los que fueron sometidos, continuado con años de prisión hasta obtener la libertad condicional, que era una libertad vigilada en su lugar de residencia. Todo fur una farsa bien montada que ni ellos (los militares franquistas) se reían, pero que incrementaban el miedo, el terror implantado desde 1936, y mantenía vigilada a la población. Para colmo, fueron condenados injustamente por razones políticas o ideológicas y acusados de Rebelión Militar, cuando los únicos rebeldes habían sido los militares sublevados contra la legalidad democrática de la Segunda República en 1936. Ellos lo único que habían hecho era defender la libertad y la democracia republicana.
    Estas Jornadas de Memoria Democrática, con el homenaje realizado el día 22 de abril, ha querido ser un acto de reconocimiento personal y colectivo de los presos políticos, citados con nombres y apellidos, y de reparación de las injustas condenas, que deberían ser anuladas por ilegales, dictadas a consecuencia de la brutal represión política de la dictadura franquista.

            Alcalá del Río, 23 de abril 2017