sábado, 21 de febrero de 2026

La actividad municipal del Ayuntamiento de Cantillana de febrero a julio de 1936

 En diciembre escribí una breve microbiografía de José Pueyo Solís. Hoy publico la actividad municipal del Ayuntamiento de Cantillana, antes de la ocupación militar del pueblo el día 30 de jolio de 1936. Es una muesra del trabajo delos ayuntamientos de los republicano se febrero a julio del mismo año, que merece conocerse.

La actividad municipal del Ayuntamiento de Cantillana de febrero a julio de 1936

El equipo municipal de José Pueyo, después de la interrupción habida desde 1934, reanuda su actividad con las mismas constantes anteriores y un fuerte deseo de dar respuesta a la crisis, haciéndose, a su vez, presentes los problemas por los que atravesaba la República en aquellos momentos, y manifestándose un nuevo lenguaje, propio de las circunstancias que se vivían. Así es de destacar el acuerdo, de 14 de marzo de 1936, de enviar al Gobierno un telegrama de protesta por el atentado contra el socilista Jiménez Asúa138, lamentando la muerte del agente Sr. Gisbert, y pidiendosean castigados enérgicamente los pistoleros a sueldo del fascismo. En el mismo sentido se manifiestan en contra, y deciden crear una comisión para hablar con el Gobernador, porlos hechos que vienen realizándose por elementos adversos al Régimen, hasta haber llegado a quitar santos de la Iglesia Parroquial139 y llevárselos a casas particulares, ya que estas acciones creaban alarma social innecesaria e injustificada. También recibieron, y remitieron a las autoridades, un escrito del Radio Comunista, pidiendo “la disolución y desarme de los Centros fascistas, y el rápido armamento de los obreros y campesinos”.

Previamente, el 7 de marzo de 1936, tuvieron que cerrar el concurso abierto el 1 de diciembre de 1935 para la provisión en propiedad del cargo de Secretario del Ayuntamiento, recayendo el nombramiento, tras análisis de los méritos presentados por los muchos candidatos, en una persona conocida, que durante el periodo anterior fue Secretario interino, D. Antonio Aparcero León140. La tramitación del expediente comenzó siendo Secretario interino D. Antonio Cebrián Rodríguez, el cual con fecha 10 de enero se había dirigido por carta a Diego Martínez Barrios para que con urgencia fuese publicado en la Gaceta de Madrid y se pudiese hacer con celeridad todo el proceso. Él estaba interesado, como otros muchos candidatos, en el obtener el cargo definitivamente. Al no conseguirlo se marcha a Sanlúcar la Mayor.

El paro obrero ola crisis obreraestará presente en todos los borradores de actas de marzo a julio de 1936 de las reuniones plenarias de la Corporación Munici-pal141, que seguían haciéndose semanalmente, todos los sábados por la noche, con acuerdos, en distintas reuniones, tales como:

Solicitar que se incluya a Cantillana en el plan de obras de la provincia; informar al Gobernador sobre obras urgentes con el fin de aminorar el paro, pues debido a las inundaciones142 se han perdido las cosechas”; aceptar las obras pactadas por la Comisión Mixta de Obreros y Patronos de la localidad: calles, caminos, alcantarillas, etc; solicitar asentamientos de acuerdo con el Decreto de 3 de marzo, “a la vista de la persistente crisis”; dar cuenta a la Comisión Gestora para la distribución del dinero recibido de la Delegación de Hacienda en concepto de la “décima contributi-va” por un importe de 2.616,40 ptas, correspondientes al primer trimestre del año; notificar la subvención de 30.000 ptas, concedida con fecha 27 de abril por el Ministerio de Trabajo, aunque no hay constancia de que llegase (posiblemente no hubo tiempo); solicitar obras para cuando termine la recolección: terminación de la carretera de El Pedroso, desvío del Guadalquivir, que era una necesidad cada vez más sentida, y arreglo del Barranco del Palacio, “para evitar una catástrofe mayor” y “para que el pueblo no desaparezca”, y reclamar, con visitas al Gobernador, cartas a diputa-dos provinciales y a los diputados de la Minoría Socialista, los jornales no abonados por los Srs. Andrade y Cavalieri, que no habían cumplido el pacto de trabajo firmado en abril, para que los obliguen a pagar. Esta reclamación se repetirá varias veces sin conseguir que abonen los jornales comprometidos. Se quedaron sin pagar con la en-trada de las “gloriosas tropas”.

Para que pudieran realizar su trabajo los miembros de la Junta del Paro Obrero, que gestionaba las oficinas de colocación obrera y todo lo referente al paro, el Ayuntamiento aprueba que los vocales obreros y miembros de las comisiones cobren 6 pesetas diarias como jornal.

Otra línea de trabajo, empezada ya en la primera época, fue la escolar. Continua-ron las acciones para la construcción del Grupo Escolar. Este proyecto, después del referéndum municipal del 6 de mayo de 1934, había quedado prácticamente paraliza-do, hasta tal punto que el Ministerio de Instrucción Pública urge al Ayuntamiento, para no perder los derechos, sacarlo a subasta. El Ministerio había aprobado el proyecto por Orden Ministerial de 25 de junio de 1934 y aún no se habían dado los pasos siguientes para llevarlo a efecto. La subasta se realizó el día 26 de junio de 1936, pero quedó desierta, aprobándose en la reunión siguiente realizar una segunda y última subasta, de la que ya no podemos saber nada por los acontecimientos ocurridos en julio.

Además de la construcción del Grupo Escolar, aparece como novedad el proyecto de construcción de casas para los maestros, encargándoselo al arquitecto D. Antonio Marsat Prat, de Madrid, al que remitieron documentación pertinente.

Un acto especial, y significativo, fue la entrega de los premios que habían conse-guido alumnas de Dª Juliana Lapastora, de la Escuela nº 4 de niñas, al participar en diferentes concursos nacionales. A dicho acto, según consta en el borrador de acta del 4 de julio, asiste el Alcalde, junto al presidente del Consejo Local de Enseñanza Prima-ria, y algunos concejales, obsequiando a las niñas con 56 bolsitas de dulces, y éstas “entonaron un cántico al pueblo, por lo que fueron felicitadas”.

Prestaron atención de las demandas de los maestros y maestras, y también se produjo la protesta, y posterior denuncia al Consejo Provincial, por la actuación de un maestro (“más propia de un régimen fascista que de un régimen republicano”), achacándole –a su vez– algunos incumplimientos de obligaciones (falta de puntuali-dad y otras).

Junto a estas dos preocupaciones principales (paro y enseñanza), la actividad mu-nicipal se hace eco de otros problemas y situaciones:

Continúan los problemas de la luz y el agua. Son constantes las quejas de los vecinos de los barrios altos a los que no llegaba el agua. Esta situación motivó la visita de inspección de algunos concejales al Deposito del Agua, llegando a la conclusión de la necesidad de construir otro y que, mientras tanto, la empresa de aguas abasteciera con cubas u otros procedimientos a la zona de la Misericordia.

Un tema nuevo, que dará mucho que hablar y escribir, es el de los precios de los artículos de primera necesidad. Para ello tenían que unificar precios y evitar abusos. Acuerdan que se fije un promedio de precios y se hagan públicos en cada establecimiento, y determinan “la prohibición de vender con otras pesas que no sean el kilo o fracciones”.

Se nota ya un tono más autoritario, más enérgico, y –quizás– más a la defensiva, que en la primera etapa. Una prueba de ello, junto a lo anterior, será las destituciones de empleados del Ayuntamiento, previa apertura de expedientes143, en los casos de Juan Teréñez, Salvador Sarmiento, Manuel Carrero Blanco, Manuel Daza Duran, Joaquín Domínguez Silva, Jesús Frenández Blanco y Baldomero Lozano Sayago. Y ante los recursos planteados por ellos, la remisión de los expedientes al Tribunal Contencioso Administrativo, que se los reclamaba. Para sustituirlos, y previa consulta a los partidos del Frente Popular, realizaron una serie de nombramientos de personas de confianza: Antonio Vega Gutiérrez y Joaquín Solís Borrego, como Guardias municipales interinos; Francisco Pablo Peral, como encargado de la limpieza y acarreo de carnes; Miguel Quevedo Cisneros, vigilante de arbitrios; Basilio García Herrera y Antonio Zamora Camacho, guardas nocturnos (serenos, que vigilaban las calles, can-taban las horas y decían el tiempo que hacía); Manuel García Muñiz, como alguacil, y José Dorado Rico (marmolista), que reponen en el cargo del cementerio.

En ese mismo sentido, y ante el temor de ser objeto de algún ataque incontrolado, toman la decisión de asegurarde incendio y tumultos los muebles y enseres del Ayuntamiento, con la compañía La Catalana, por un valor de 10.000 ptas, y pago anual de 52,55 ptas.”

Ante las denuncias presentadas por el Secretario, D. Antonio Aparcero León, acuerdan que haga una inspección de todo lo tramitado desde octubre de 1934 hasta febrero de 1936, es decir, el periodo en el que fue Alcalde Manuel Sánchez Ortiz. El Sr. Secretario había denunciado ante el Pleno Municipal de Concejales atrasos en los trabajos (padrones de habitantes, reparto de utilidades, arqueo, quintas de mozos...), así como en los pagos ordinarios, cuentas, libramientos o expedientes, “por negligencia o abandono”, y lo hacía “para salvar su responsabilidad”. Pero lo peor era el Presupuesto de 1935, al que le faltaban firmas y las cantidades no estaban puestas en el original, aunque sí en la copia, y con un déficit de 5.963,25 ptas. Tuvieron que tomar el acuerdo de revisarlo, nivelar ingresos/gastos y llevar la diferencia al Reparto Gene-ral de Utilidades para subsanar el déficit.

También se nota el nuevo espíritu, más reivindicativo, en la actuación a favor de recuperar los bienes propios144, ante la próxima aprobación de una Ley sobre rescate y readmisión de bienes comunales. Para ello se dirigen a D. Antonio Gómez Pantoja, al que nombran “representante del Ayuntamiento en la capital de la República, con el fin de que envíe notas de los bienes municipales”.

Otros acuerdos, dignos de mención, fueron:

-La petición de una estafeta de Correos para Cantillana, que proporcionase un servicio completo a la población.

-Cesión de terrenos en La Fuente (un barrio cantillanero) para que familias obreras pudiesen hacerse una casa.

-La negativa por parte del Alcalde, ratificada por el pleno municipal, a conceder a Tocina parte del término municipal, tal como le había propuesto el Gobernador provin-cial. (Sobre este curioso incidente no hay, por desgracia, más información)

-La solidaridad con el Ayuntamiento de Villanueva de las Minas y sus vecinos por la catástrofe ocurrida en las minas de carbón, con mineros fallecidos.

21 de febrero de 2026                                                                       Ramón Barragán Reina

 

FUENTE: BARRAGÁN REINA, R. CATILLANA II REPÚVLICA. LA ESPERANZA ROTA. Ed. Muños Moya editores 2006.


domingo, 11 de enero de 2026

MANUEL BARRERA MACÍAS: SINDICALISTA CANTILLANERO DEFENSOR DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO, ASESINADO EN BRENES EN 1936

 

 MANUEL BARRERA MACÍAS: SINDICALISTA CANTILLANERO DEFENSOR DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO, ASESINADO EN BRENES EN 1936

 Manuel Barrera Macías nació en Cantillana en 1892, hijo de Manuel Barrera Vela y Juana Macías Palma, estaba casado con Antonia Díaz Lozano. Tenían su domicilio en la calle San Bartolomé, núm. 80 y tuvieron cuatro hijos. Trabajaba en el campo como jornalero y líder anarcosindicalista de Cantillana.

La proclamación de la Segunda República tuvo una acogida popular formidable, con gran entusiasmo para la mayoría del pueblo, a pesar que en la elecciones del 12 de abril de 1931 Cantillana dio la mayoría a las candidaturas monárquicas, que obtuvieron ocho concejales, todos ellos miembros de la élite social y económica de la localidad por ser propietarios de tierras; de los candidatos socialistas y republicanos solo fueron elegidos cinco, entre ellos Manuel Barrera. Estos concejales no tomaron posesión de sus cargos, pues las elecciones se repitieron el 31 de mayo del mismo año, tal como ocurrió en 69 municipios de la provincia de Sevilla, que habían planteado protestas o alegaciones contra las elecciones del 12 de abril. Se formó una Comisión Gestora formada por los socialistas y republicanos, siendo presidida por José Pueyo Solís, el candidato socialista más votado en abril (299 votos). Juan Arias Rivas, representante de la élite cantillanera, dejaba de ser alcalde. Comenzaba un tiempo de cambio de libertad y esperanzas.

Cuando llegó el 1º de Mayo, Manuel Barrera participó activamente en la gran fiesta que se celebró, en la que se unieron la celebración del nuevo sistema político con las reivindicaciones obreras. Fue también el Día del Abrazo Fraternal entre cantillaneros y villaverderos. La noticia, aparecida en página 3 de El Liberal de Sevilla el 6 de mayo de 1931, recoge que “la Agrupación Socialista y el sindicato UGT1 (la Sociedad de Obreros Agricultores), tuvieron la iniciativa de organizar una manifestación pública que pusiera de manifiesto la sensatez y cordura de un pueblo culto. A la hora señalada partió la imponente manifestación, compuesta de más de cuatro mil personas, presididas por la bandera de la Agrupación Socialista. Al llegar a la Plaza, donde dirigieron la palabra el presidente de la Agrupación, José Pueyo, y el compañero Manuel Barrera”. Posteriormente, la manifestación se dirigió hasta Los Pajares, a unos dos kilómetros de Cantillana, donde también llegó la manifestación de los socialistas villaverderos. Después de los abrazos de fraternidad, fueron cantadas la Marsellesa e himno de Riego, improvisándose una tribuna desde la que hablaron José Pueyo Solís y Baldomero Parrilla González, Alcaldes de Cantillana y de Villaverde del Río, junto a otros cantillaneros, entre los que estaba Manuel Barrera, y otros compañeros villaverderos. Termina la noticia con estas palabras: “Este acto fue la nota más brillante de la fiesta. Todos los oradores hicieron resaltar el espíritu propio del obrero manumitido.

En las segundas elecciones municipales del 31 de mayo, salió elegido de nuevo Manuel Barrera, junto con otros ocho socialistas y cuatro republicanos del PRR. José Pueyo Solís fue elegido alcalde2. Definitivamente se produce la sustitución de la élite gobernante durante decenios por los alejados del todo poder local hasta ese momento.

En el nuevo Ayuntamiento, una vez constituido el 6 de junio, Manuel Barrera asistió a todas sus reuniones las eran semanales, los sábados a las diez de la noche, hora habitual de las reuniones. La actividad municipal no puede calificarse de revolucionaria, fue un Ayuntamiento democrático, que practicó una política reformista, de carácter moderado, aunque muy apegada a los problemas de los vecinos, a los que intentaba beneficiar por todos los medios legales o con visos de legalidad, y que sin rencor, ni revanchismo, contó con todos a la hora de gobernar y formar las comisiones municipales, en la que participaron también la patronal agraria.

En las reuniones semanales del Ayuntamiento, el tema de la crisis obrera, por el paro estacional sufrido por los trabajadores del campo, a pesar de ser tratado con mucha frecuencia con las soluciones que eran posibles en cada momento, provocó una crisis en la vida política municipal, debido, posiblemente, a la radicalización de las posturas ante esta situación por la falta de respuestas rápidas y eficaces y por los obstáculos encontrados. El 16 de enero de 1932 dimiten, por éstas y otras causas no expuestas en el acta de ese día, Manuel Barrera, Basilio Camacho, Manuel Solís, Manuel Macías y Jesús Espinosa. Las dimisiones fueron aceptadas en el Pleno del día 23 del mismo mes y, en virtud de la consulta efectuada al Gobernador Civil de la provincia, se realizaron elecciones parciales en día 28 de febrero del mismo año. Fueron elegidos cinco nuevos concejales socialistas.

Los dimisionarios, excepto dos, desvinculados del PSOE, decidieron la reorganización de la CNT en Cantillana. Esta organización sindical, tuvo una fuerte implantación en Cataluña, Levante y Andalucía, y muy especialmente en Sevilla. En Cantillana el anarcosindicalismo estuvo presente desde 1914, al haber constancia de la existencia de una asociación de Agricultores y Oficios Varios “Armonía,” cuyo objeto era “la defensa de intereses de la clase obrera”. Era un Sindicato Único local, tal como correspondía a localidades pequeñas dentro de la organización cenetista. De esta forma a partir de 1916, en Cantillana existirán ya los dos sindicatos, CNT y UGT, pues ese año se organiza en Cantillana la asociación El Progreso, con la finalidad de “mejora de la clase”, de orientación socialista, la cual en 1918 se transforma en el Centro Obrero de Agricultores y Oficios Varios “La Regeneración”, adscrita ya a la UGT. Fue en 1916 cuando la UGT y la CNT convocaron la primera huelga general con la participación delos obreros del campo de esta comarca. En 1919, el anarcosindicalismo estaba implantado en todas las localidades de la Vega Media, por lo que estuvieron presentes en el Congreso de la Comedia de la CNT. Jacques Maurice (1990), con motivo del II Congreso de la CNT en Madrid, proporciona los datos de afiliación a las organizaciones cenetistas en la comarca: Alcalá del Río contaba con 130 afiliados; La Algaba, 140; Brenes, 550; Burguillos, 150; Cantillana, 400; La Rinconada, 140; Tocina, 300, y Villaverde del Río, 400. Posteriormente, la Dictadura de Primo de Rivera llevó a cabo una brutal represión contra la CNT, que lleva a la clandestinidad y desorganización de muchas de sus organizaciones locales, como como fue el caso de Cantillana.

Manuel Barrera, a partir de 1a reorganización de la CNT local en 1932, se convierte en su líder, admirado y querido por el pueblo. Era amigo de Pedro Vallina, médico,3 y de Antonio Rosado4, y como ellos, vivió y practicó un anarcosindicalismo de tipo humanista, alejado de toda violencia innecesaria. La CNT tuvo su sede en la Plaza del Reloj (la que después de llamó “de los Caídos”), casi enfrente del Ayuntamiento viejo. Atrajo a muchos que antes frecuentaban el Centro

Obrero socialista o habían pertenecido a las organizaciones cenetistas del pueblo, recuperándose la tradición anarcosindicalista del municipio, llegando a tener 413 afiliados.

Manuel Barrera era un gran orador, según todos los que lo recuerdan. Se reunía frecuentemente con Pedro Vallina y con Antonio Rosado en el Sanatorio Vida, según testimonio de familiares de Rosado, que por aquellas fechas vivían en Cantillana. Otros cenetistas destacados fueron: Francisco Palomar (Paco el Tate), Jesús Espinosa Fernández (Aceituno), Lorenzo Lozano Espinosa (el Pelón), José Plata Pérez (Comino), que en 1936 era el secretario de la organización, y Joaquín Naranjo, que lideraba las Juventudes Libertarias y era panadero. La sede de las Juventudes Libertarias debió estar en el mismo local de la CNT.

Cuando se produjo el intento fallido de golpe de Estado del 18 de julio de 1936, que inicia la guerra civil, y Queipo de Llano se hizo con el control de la capital sevillana, el pueblo de Cantillana, al igual que ocurrió en los demás pueblos, siguió mayoritariamente al Comité Antifascista de Defensa de la República que se constituyó el mismo 18 de julio, cuando llegó la noticia que lo cambiaba todo a partir de aquel momento. Los miembros del Comité fueron: José Pueyo, Manuel Barrera, Jesús Espinosa, Manuel Corro, Lorenzo Lozano, José Marroco, José Plata, Santiago Marroco y Benito Camacho. Hombres comprometidos con el pueblo, que procedían de todas las organizaciones obreras de Cantillana: fue un Comité unitario, que aglutinaba los sentimientos e ideas de todos los demócratas.

Además de la constitución de patrullas para vigilancia y para requisar las armas que pudieran estar en poder de vecinos, especialmente los más ricos, la Ermita de San Bartolomé se convirtió en el economato municipal, pues –ante el temor del momento– las tiendas habían cerrado, por lo que decidieron garantizar el abastecimiento de la población. Antes, el 20 de julio, un grupo numeroso de vecinos sacaron las imágenes de la ermita, consiguiendo Manuel Barrera, dado su prestigio popular, y otros vecinos, entre ellos Antonio Ferrera Ríos y Francisco Merino Campos, que las de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Ntra. Sra. del Consuelo fuesen respetadas y llevadas a las casas de los mayordomos de sus respectivas Hermandades. Otras imágenes, las llevaron a la Alameda, y allí desaparecieron destrozadas o quemadas. Sin embargo ningún derechista, ni miembro de la élite cantillanera sufrió malos tratos, ni fue detenido.

Años más tarde, en 1940, las autoridades municipales franquistas describen el hecho, dándole fecha de 20 de julio de 1940, de la siguiente forma, que copio literalmente sin enmendar las faltas de ortografía: “Por las ordas marxistas fue destruida todas las Imágenes; retablos, objetos de culto, hornamentos y demás enseres de la Ermita de San Bartolomé, que fueron incendiado en el campo a la Espalda de dicha Ermita, sin que sufriese desperfecto el edificio, el cual fue convertido en Economato de las fuerzas revolucionarias para surtir de biberes a la localidad”. Así consta en la llamada Causa General, mandada a hacer por Franco. No se enumeran personas sospechosas, pues se dice expresamente, en el documento citado, que “se ignora”, y no se menciona nada sobre imágenes que fueron respetadas, ni nada sobre los tres cantillaneros que lo consiguieron, aunque, eso sí, habían sido victimas de la represión militar-fascista en 1936.

El 30 de julio de 1936 Cantillana fue violentamente ocupada por la columna militar de José Gutiérrez Pérez: la muerte y el terror se hacían presentes en un pueblo donde las autoridades y los vecinos habían respetado la vida de todos, pues ningún derechista, ningún terrateniente habían sufrido malos tratos. En la entrada al pueblo por la Carretera de Lora (calle Esperanza entonces, actual Avda. Andalucía), los soldados matan a dos vecinos, de 12 y 20 años, y dos fueron heridos, de los cuales uno muere en la ambulancia que los llevaba a Sevilla. En calles interiores matan a tiros otros dos, uno de ellos el médico Diego Sarmiento. Mientras ésto ocurría unos 200 detenidos llegaban al cuartel de la Guardia Civil, ubicado junto a la Ermita de la Misericordia, donde eligieron a 10 hombres, siendo asesinados (ejecutados extrajudicialmente) en el Barranco nueve de ellos, pues uno logró escapar, aunque posteriormente sería asesinado en La Rinconada. Todos los demás detenidos fueron encerrados en locales convertidos en cárceles, uno de ellos la sede de la CNT junto a la Torre del Reloj y otro en la Administración de Consumo. El pánico se apoderó de todos los vecinos. Muchos de ellos ya habían huido y otros lo hicieron entonces, uno de los huidos fue Manuel Barrera. Se escondió cerca de Cantillana, en Fuente Luenga. Su hermano Joaquín, conocía el lugar e iba cada dos o tres día a llevarle comida y ropa y le informaba. No obstante, quedarse escondido, sin huir a lugares más lejanos, era una temeridad, porque sabía que lo buscaban. Todos los días grupos armados de Falange, acompañados de cazadores y su perros, recorrían Viar en busca de fugitivos. Y en más de una ocasión lo hicieron junto a falangistas de otros pueblos de la sierra para que la batida tuviese mayor amplitud y profundidad. Oír tiros a lo largo de la ribera del Viar era corriente en aquellos días, según testigos presenciales. Por esas y otras razones, muchos vecinos de Cantillana, más de noventa, se marcharon a los pueblos de la Sierra Norte u otras localidades andaluzas para comenzar desde allí una aventura que les llevó a Madrid y otras localidades de la zona republicana y a la incorporación, en su mayoría, a las Milicias Antifascistas de las organizaciones obreras y al Ejército Popular de la República posteriormente. Manuel, no lo hizo, volvió a Cantillana, después de algunos días de temor y dudas, creyendo que no le iba a ocurrir nada, tal como todos en su familia creían, incluso su hermano, pues los falangistas les habían hecho llegar ese mensaje, pero no fue así: fue encarcelado y, posteriormente, asesinado sin ninguna piedad, aunque todos reconocían su valía y admiraban su personalidad, su forma de ser. Este engaño fue muy doloroso para toda la familia, que nunca comprendieron la villanía y la traición de los que les dijeron que respetarían su vida.

Fue en la madrugada, como era habitual, del día 27 de agosto, cuando le llegó el turno a Manuel Barrera Macías: lo sacan de la cárcel habilitada del pueblo, lo trasladan a Brenes y en el cementerio viejo de dicha localidad lo asesinan por aplicación del Bando de Guerra, dejando su cuerpo expuesto para que lo vieran todos, sin permitir que nadie lo enterrara, ni siquiera a un miembro de su familia, que así lo solicitó. Tenía 44 años. Fue enterrado en en una fosa común junto a otros siete hombres: cinco vecinos de Brenes: Juan Cervera Rueda, Miguel López Robles (natural de Cantillana), José Martínez Rodríguez, Manuel Rodríguez Castellano y Genaro Romero Cortés; otro vecino de Cantillana: José Ferrera Ríos, y uno de La Rinconada: Juan Ramos Mestranza. Actualmente no existe ya ninguna fosa visible, pues todo el solar del cementerio viejo está ocupado por casas y calles que conforman una barrida de Brenes, por lo que es imposible la exhumación de los restos mortales de los que allí fueron enterrados, después de ser asesinados (ejecutados extrajudicialmente) por aplicación del BG.

   En su acta de defunción, registrada el 9 de septiembre de 1939, a instancias de su viuda, aunque respetando, como en todos los casos, la fecha de su muerte, de su vil asesinato, constando como causa aquello de “en la lucha nacional contra el marxismo”, tal como aparece en otras actas de defunción. Su mujer, Antonia Díaz, como tantas otras mujeres, tuvo que trabajar para sacar adelante a sus hijos.

Manuel Barrera será siempre recordado en Cantillana como un buen hombre íntegro y cabal, siendo muy querido por el pueblo, por los trabajadores, pues a la defensa de sus intereses consagró su vida, de forma pacífica, con la dialéctica de la palabra: era un excelente orador y su lema era la unidad de la clase obrera: “El día que los obreros estemos unidos, nadie podrá con nosotros”, me dicen que repetía una y otra vez. No solo era querido y admirado en Cantillana, sino en Villaverde, Carmona y otros pueblos, donde lo llamaban para los mítines: sabían de su capacidad de convencimiento, de su claridad de ideas en la lucha a favor de la clase obrera y de lo que había que decir en cada momento.

Cuando se subía al escenario, “hablaba a la gente sin papeles y el escenario se venía abajo”, como muestra del entusiasmo que causaba en los que lo oían. Su valentía y su inteligencia estaban más que probadas: en sus acciones y en sus palabras. En cambio a sus asesinos no le importó nada: era un dirigente sindical, un anarquista. No hubo misericordia ni justicia alguna. Tampoco la hubo para otras 66 víctimas de la barbarie militar-fascista, que fueron asesinadas por aplicación del bando de guerra, sin juicio previo. Además de estos 67 asesinados (62 hombres y 5 mujeres), la represión en Cantillana acabó con la vida de 84 personas, pues a los anteriores hay que sumar 3 desaparecidos o en paradero desconocido, 6 muertos en prisión o al salir de ella, 7 soldados republicanos y uno, por otras circunstancias. Todos ellos merecen nuestro reconocimiento y el recuerdo permanente, pues lucharon y murieron por la libertad y la democracia.

                                                                                                         Modificado el 24 de enero de 2026


      FUENTES PRINCIPALES: 

-BARRAGÁN REINA, Ramón. CANTILLANA II REPÚBLICA. LA ESPERANZA ROTA. La brutal represión franquista en un pueblo sevillano, Ed. Muñoz Moya, Brenes, 2006, pp. 55-59,64,71,103-104.130-131, 139, 151, 157, 269, 257, 273-274.

-MAURICE, Jacques, El anarquismo andaluz. Campesinos y sindicalistas, 1868-1936, Crítica, Barcelona, 1990, pp. 52-57.

-VALLINA MARTÍNEZ, Pedro, Mis memorias, Centro Andaluz del Libro, Sevilla, 2000.

-AMC (Archivo Municipal de Cantillana) y ADPS (Archivo de la Diputación Provincias de Sevilla)

NOTAS:  

 1. La organización obrera más antigua, que existía desde antes de la proclamación de la II República, es el Centro Obrero de la UGT. Su sede estaba en la calle o barrio de la Esperanza, actual Avenida Andalucía, 6 (Carretera de Lora), su líder fue José Pueyo Solís.

     2. Ver artículo JOSÉ PUEYO SOLÍS, ALCALDE SOCIALISTA DE CANTILLANA DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA, VILMENTE ASESINADO EN AGOSTO DE 1936, publicado por TuPeriodicoSoy el 14/01/2026.

     3. Pedro Vallina Martínez nació en Guadalcanal (Sevilla) el año 1879 y murió en Veracruz (México) en 1970, después de dedicar los últimos veinte años de su vida a curar las enfermedades de los indios mexicanos. Su madre era cantillanera y en Cantilana, en 1923 creó el Sanatorio Vida para atender a los enfermos de tuberculosis de la provincia.

     4. Antonio Rosado López (1889-1978) fue un destacado militante anarcosindicalista, Secretario de la Federación del Campo de la CNT. Sufrió cárcel en numerosas ocasiones. Fue responsable de la organización de las colectivizaciones andaluzas durante la Guerra Civil. Amigo de Vallina y su familia. Desde 1923 vivía en el Sanatorio con su mujer e hijos, reponiéndose de su enfermedad (flebitis), aunque tenía que desplazarse constantemente por razones del cargo en el sindicato. Vivió allí hasta la ocupación militar de Cantillana en 1936. Huyó con Pedro Vallina. Su última estancia en Cantillana se produjo entre abril y mayo de 1939, en la cárcel vieja, después de terminada la Guerra Civil.


 

 


domingo, 4 de enero de 2026

Ayuntamiento de Sevilla, insumiso con la Memoria: rechaza el dinero del Gobierno para exhumar la Fosa Monumento”

 COMUNICADO DE LA FEDERACIÓN ANDALUZA DE MEMORIA DEMOCRÁTICA

 Ayuntamiento de Sevilla, insumiso con la Memoria: rechaza el dinero del Gobierno para exhumar la Fosa Monumento”

La Federación Andaluza de Memoria Democrática denuncia que el alcalde elige a Vox y abandona a las familias de las más de 2.600 víctimas que esperan desde hace décadas recuperar a sus seres queridos de la mayor fosa del franquismo en Sevilla.

 La Federación Andaluza de Memoria Democrática denuncia que el Ayuntamiento de Sevilla renuncia a los 200.000 euros de ayuda del Gobierno de España para la exhumación de la Fosa Monumento, en lo que supone “un acto de insumisión, pero también de concesión a sus socios de extrema derecha”.
La fosa común más grande de la Europa occidental, que podría albergar a más de 2.600 víctimas cuyos familiares llevan décadas esperando, entra en punto muerto pese al protocolo firmado por todas las administraciones, incluida el Ayuntamiento. No es la primera vez que el alcalde, José Luis Sanz, muestra este desprecio y falta de voluntad política, de hecho "en sus primeras declaraciones ya habló de despilfarro en las políticas de Memoria -demostrando un absoluto desconocimiento de la materia-, a lo que también sumó hace pocas semanas otra salida de tono: 'todos estos que tienen tanto interés en la fosa Monumento, la de Pico Reja se cae a pedazos' -demostrando de nuevo ese desinterés; la fosa ya no existe y sí un columbario que precisamente es el Ayuntamiento quien debería mantenerlo“.
La Federación ha lamentado que el alcalde, “por elegir a Vox, abandone y falte al respeto a las víctimas de la mayor fosa de la represión franquista de Sevilla”.
Esta decisión supone “un incumplimiento flagrante del protocolo firmado” para llevar a cabo los trabajos de exhumación, identificación y reparación, y por ende un “incumplimiento consciente de la legislación vigente en materia de memoria democrática”, que obliga a las administraciones públicas a garantizar el derecho a la justicia y la reparación". 

EXIGIMOS LA EXHUMACION DE LA FOSA MONUMENTO TAL COMO ESTABA ACORDADO POR LAS CUATRO ADMINISTRACIONES (GOBIERNO CENTRAL, JUNTA DE ANDALUCÍA, DIPUTACIÓN DE SEVILLA Y AYUNTAMIENTO DE SEVILLA) HACE YA DOS AÑOS. SOLO EL AYUNTAMIENTO SEVIIALANO ESTÁ PONIENDO TRABAS E IMPIDIENDO EL COMIENZO DE LOS TRABAJO.

Emitido el 23 de diciembre de 2025. Todavía no hay respuesta del Ayuntamiento sevillano.

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FOSA MONUMENTO (Documentación de Ramón Barragán Reina)

Es la fosa más conocida, sobre la que se construyó un monumento a petición de la Asociación de ex Presos y Represaliados Políticos del Franquismo, inaugurado el 2003, sobre su zona enlosada se colocaron una columna y la Cruz del Lolo.

La empezaría a utilizar a primeros de septiembre de 1936 hasta finales de enero de 1940, al llegar la autorización para usarla el día 4 de ese mes y año. En ese tiempo se enterraron no menos de 7.440 cuerpos de muertos por distintas causas, de los que unos 2613 serían víctimas de la represión. En ella se encuentran cargos políticos y representativos de la ciudad y la provincia, personal funcionario caso de Francisco Portales, los ocho condenados acusados de un complot contra Queipo de Llano o Carmen Díaz, hermana del secretario general del PCE

De la comarca de la Vega Media del Guadalquivir se encuentraen en ella 48 personas, al menos,: 12 de Alcalá del Río, 14 de La Algaba, 4 de Brenes, 5 de Burguillos, 13 de Cantillana, 3 de La Rinconada y 1 de Tocina. Entre ellos está Manuel Brenes Macedo que fue Alcalde de Burguillos. 

(Junto a cada nombre, después de la fecha, está escrito como lugar Sevilla. Se entiende que debería decir: fosa Monumento.)

DE ALCALÁ DEL RÍO Total 12

Por Bando de Guerra

Acuña Martín, Francisco 12/09/1936 Sevilla

Bravo González, Joaquín 12/09/1936 Sevilla

Delgado Velázquez, Jesús 13/09/1936 Sevilla

García Merino, Aurelio 12/09/1936 Sevilla

González Rámila, Francisco 24/10/1936 Sevilla

López Velasco, José Aurelio 12/09/1936 Sevilla

Pérez Expósito, German 22/10/1936 Sevilla

Ponce Valcárcel, Francisco 22/10/1936 Sevilla

Ruiz Quiles, Antonio 22/10/1936 Sevilla

De la Vega Velázquez, Manuel 12/09/1936 Sevilla

Velázquez Rendón, Francisco 12/09/1936 Sevilla

Velázquez Ruiz, Fernando 16/10/1936 Sevilla

DE LA ALGABA 14

Por Bando de Guerra

Amores Escudero, Luis 11/12/1936 Sevilla

Aragón Moreno, Felipe 07/01/1937 Sevilla

Cárdenas Ortega, Juan Antonio 09/12/1936 Sevilla

Díaz Caballero, José 11/12/1936 Sevilla

Espejo Villegas, Jerónimo 27/09/1936 Sevilla

Freire Aguilera, José 19/12/1936 Sevilla

Gallardo Velázquez, José 14/11/1936 Sevilla

Penedo Cano, Francisco 14/12/1936 Sevilla (Su hermano Antonio, sin fecha, ni lugar)

Román Durán, Jerónimo 16/12/1936 Sevilla

Romero Banda, Juan 14/12/1936 Sevilla

Serrano Martínez, Diego 25/09/1936 Sevilla

Tabares Tirado, Manuel 14/12/1936 Sevilla

Torres Ortega, Diego 27/11/1936 Sevilla

Zapico Aragón, José María 30/11/1936 Sevilla

DE BRENES  4

Por Bando de Guerra

López Robles, Miguel 20/11/1936 Sevilla 1

Rodríguez Solís, Manuel 16/10/1936 Sevilla

Romero Cortés, Francisco 06/11/1936 Sevilla

Marcos Verdugo, Juan Oct. 1936 Sevilla

1 Nació en Cantillana, fue banderillero con “El Algabeño” y puso un bar en Brenes, donde lo asesinan con toda probabilidad. Creo que podría estar en la fosa de Brenes, pero García Márquez (2012) manifiesta que fue en Sevilla donde lo asesinaron.

DE BURGUILLOS    5

Por Bando de Guerra

Brenes Macedo, Manuel 28/12/1936 Sevilla

Calvo Valentín, Alfredo 04/01/1937 Sevilla

Escobar Aguilar, Manuel 04/01/1937 Sevilla

Escobar Rendón, Antonio 28/12/1936 Sevilla

Hidalgo Brenes, Eduardo 06/09/1936 Sevilla1

DE CANTILLANA   9

Por Bando de Guerra

Barrera Macías, Alberto 26/11/1936 Sevilla

Fernández Naranjo, Antonio 07/09/1936 Sevilla

Figueroa Esteban, Antonio 1936 Sevilla1

Hera Parrilla, Manuel de la 07/09/1936 Sevilla

Lora Esteban, José 19/12/1936 Sevilla

Lucena García, Ignacio 01/09/1936 Sevilla

Núñez Blanco, Manuel 14/12/1936 Sevilla

Palomar Camacho, Francisco 18/12/1936 Sevilla

Palomo Blanco, Miguel 09/01/1937 Sevilla

1 Según sus familiares estuvo en el barco Cabo Carveiro en el puerto de Sevilla y no volvió a Cantillana.

LA RINCONADA   3

Por Bando de Guerra

Díaz Rincón, Felipe 07/10/1936 Sevilla

Olivares Moratalla, Antonio 01/10/1936 Sevilla

Román Ibáñez, Manuel 02/10/1936 Sevilla

TOCINA   1

Por Bando de Guerra

Vega Rodríguez, Manuel 03/01/1937 Sevilla