ANTONIO FALCÓN ARIZA, ÚLTIMO ALCALDE REPUBLICANO DE LA RINCONDA: ESCLAVO DE FRANCO
Artículo de Ramón Barragán Reina
Publicado por ASCIL 17/03/2021
Antonio Falcón Ariza nació en 1.888 en La Rinconada. Se casó con
Josefa Suárez Espartero. Tuvieron tres hijas: Felisa, Dolores y
Josefa, que murió joven en 1961. Antes de 1936 había sido cosario y
tuvo un bar llamado el El Rinconcillo. En el pueblo era
conocido por Antonio el Gatito.
Junto a los republicanos de su pueblo, celebró la proclamación de
la Segunda República, cuando ya tenía 42 años. Habían sabido
mantener su lucha y postura, a pesar del caciquismo imperante.
Fue elegido concejal del Ayuntamiento de La Rinconada en las
elecciones municipales del 31 de mayo de 1931. Estaba afiliado al
Partido Republicano Radical (PRR), el partido de Alejandro Lerroux.
En 1933 fue detenido, sin más consecuencias, por supuesta
participación en la proclamación local del Comunismo Libertario
en La Rinconada. No era anarquista, pero simpatizaba con la CNT, el
sindicato anarcosindicalista, mayoritario en el municipio.
Entre julio y octubre de 1934 se produjo el mayor atentado posible
contra la democracia que había traído la República: la destitución
de los Ayuntamientos elegidos en 1931 y su sustitución por
Corporaciones Municipales de radicales (lo que quedaba del PRR, tras
su crisis, determinada por su deriva derechista), católicos de
derecha (Acción Popular)[1]
o agrarios (Partido Agrario Español), impuestas por el Gobernador
Civil, siguiendo las instrucciones del ministro Salazar Alonso (PRR),
amigo íntimo de terratenientes, con el claro propósito de volver al
sistema caciquil anterior a la República. Por tanto, el 12 de
octubre de 1934 Antonio Falcón Ariza y sus compañeros concejales
fueron destituidos de sus cargos municipales[2].
Agustín Amores Carbonell se convirtió en el nuevo Alcalde.
Las elecciones del 16 de febrero de 1936, que dieron la victoria al
Frente Popular, trajo pronto cambios importantes para los
municipios. La primera medida del nuevo Gobierno, presidido por
Manuel Azaña, el 20 de febrero, fue la adecuación de los
Ayuntamientos a las elecciones municipales de 1931. Los concejales
“de la primera elección”, como aparece en las actas
municipales, volvieron a tomar posesión de sus cargos, aunque ya no
lo harán todos, pues algunos o no se presentaron o renunciaron en el
mismo acto. Antonio Falcón fue nombrado Alcalde por los demás
concejales. En aquellos momentos, pertenecía a Unión Republicana
(UR), el partido de Diego Martínez Barrios, presidente del
Parlamento español, escindido en 1934 del PRR, y desde enero de era
miembro de su Comité Local de Sevilla, como delegado de distrito.[3]
En el acta de la sesión ordinaria del Ayuntamiento de 1 de julio de
1936, bajo la presidencia de Antonio Falcón Ariza, aparece, entre
otros puntos del orden del día, que “fue designada una
comisión especial que informe el proyecto de Estatuto Andaluz,
compuesta por los Srs. Martínez, Fernández y De la Fuente. ”
Cuando La Rinconada fue ocupada el día 27 de julio de 1936 por
fuerzas militares al mando del capitán Pedro Castro Lasarte, aunque
ya estaba desde horas antes bajo el control de la Guardia Civil, se
dio la circunstancia que Antonio Falcón Ariza, último alcalde
republicano, tuvo que estar presente en la toma de posesión (mejor
de usurpación) de la Comisión gestora fascista, formada por Rafael
Sánchez Fernández[4],
como alcalde-presidente, y Francisco Fernández Morales, Gregorio
López Perza y José Martínez Suárez, como gestores.[5]
Con él estuvo, durante los dos días siguiente, Rafael Estévez
Conde, que era concejal republicano interino en 1936.[6]
Después, posiblemente aterrado por las consecuencias, Antonio Falcón
estuvo los tres años de la guerra escondido: primero en el campo, en
un maizal, regresando de noche a su casa todos los días; después,
lo encerraron entre paredes un largo tiempo, pero le tuvieron que
preparar una cama en el soberao por paludismo, una grave
enfermedad en aquellos momentos, que llevó a la familia a preparar
en el corral un lugar para enterrarlo, si moría. Fueron tres largos
años, dolorosos y tristes, para evitar que lo encontraran y
asesinaran. Lo único que “amenizaba” sus días era una gramola
con discos republicanos y el poder escuchar de noche la Pirenaica
(Radio España Independiente). Igual que él, en su misma calle
Julia Palomo, estuvo también entre paredes Antonio Cristina,
al cual esa situación afectó a su cuerpo, quedando encorvado para
siempre. Durante la guerra y la posguerra hubo muchos casos similares
al sufrido por ambos.
Terminada la guerra, se presentó voluntariamente en el Cuartel de la
Guardia Civil el 13 de abril de 1939, y tras su declaración, lo
dejaron marchar, pero poco después, en agosto, fue denunciado, junto
a otros 23 vecinos, por un grupo de rinconeros, encabezados por
Rafael Sánchez Fernández. Lo detuvieron y estuvo preso en la
Prisión Provincial de Sevilla (La Ranilla) hasta el 20 de
febrero de 1940, cuando fue absuelto por Consejo de Guerra. No
obstante, fue enviado “por su alta peligrosidad”, como
le ocurrió a otros muchos absueltos, a un Batallón de Trabajadores
(BT), en este caso al existente en Almoraima (Cádiz) el 9 de marzo
de 1940[7]
para realizar trabajos como esclavo de Franco. Terminó en un
batallón de Tarifa.
Estos batallones de trabajadores estuvieron ubicados en la comarca
del Campo de Gibraltar: en Almoraima, San Roque, Guadalmesí, Los
Barrios, La Línea, Algeciras, Jimena de la Frontera y Tarifa, y
formaron parte la represión franquista desde la finalización de la
Guerra española. También, los asentados en Rota y Conil. Durante la
II Guerra Mundial, la Dictadura llevó a cabo las Fortificaciones del
Sur de España[8],
para lo cual utilizaron a los presos políticos como mano de obra
esclava, encuadrados en esos batallones disciplinarios. Esta
represión tendrá como objetivo: la posible conquista de Gibraltar
o, en su caso, impedir la posible invasión aliada de las costas del
Estrecho con la construcción de búnkeres en la costa, así como
conseguir el pleno sometimiento y sumisión de los republicanos al
“Nuevo Estado” en toda España. Junto a muchos presos andaluces
en los batallones, hubo asturianos, catalanes y gallegos. Las obras
las realizó oficialmente la empresa AGROMÁN S.A.
No hay constancia de la fecha de su vuelta a La Rinconada, pero en
esa situación, como miembro de un BT, trabajando como esclavo
para “redimir penas”, tuvo que estar entre seis meses y un año.
A su regreso pudo trabajar como mulero en el cortijo La Jarilla.
Falleció en 1963 a los 74 años de edad.
San José de La Rinconada, 14 marzo 2021
FUENTES
y BIBLIOGRAFÍA:
–Archivo Municipal de La Rinconada, Libros de Actas Capitulares
–Entrevista a Diego González Falcón, nieto de Antonio Falcón Ariza,
el 21/05/2018. Foto de Antonio Falcón, propiedad de Diego González.
–BARRAGÁN
REINA, Ramón. DE LA CLANDESTINIDAD A LA LIBERTAD CONQUISTADA.
Antifranquismo y lucha obrera en la Vega Media del Guadalquivir,
1939-1976. Círculo Rojo, 2014, pp. 70, 80, 95 y 461. Con
modificaciones y aportaciones propias y el testimonio oral de mi
padre, fallecido en 1996, que trabajó entre 1940 y 1943 en el Campo
de Gibraltar.
–ESTÉVEZ
GUERRERO, Rafael, COMUNISMO LIBERTARIO EN LA RINCONADA, Ed.
de Autor, 2019, p 414-415. Rafael nombra a Antonio Falcón en otras
muchas páginas de su libro.
NOTAS
(1].
AP: Partido político confesional católico, fundado en 1931 con el
nombre de Acción Nacional y que tuvo que cambiar su nombre un año
después por prohibición del uso de nacional. Su líder era José
María Gil-Robles. Se convirtió en el núcleo aglutinante de la
CEDA, la Confederación Española de Derechas Autónomas.
[2].
En las elecciones municipales de 1931 habían sido elegidos por el
PRR: Joaquín García Domínguez,
José Falcón
Cárdeno, Antonio Falcón Ariza, Antonio Conde Domínguez, Antonio
Conde Romero de Medina, Felipe Herrera Gallego y José de la Fuente
Suárez. También lo fueron por la Democracia Liberal Republicana
(DLR): José Sánchez Fernández, Rafael Sánchez Fernández y
Jerónimo Amores Carbonell, representantes de la élite local. (AMLR,
Libro de Actas Capitulares, Signatura 4137 (1930-1931).
[3].
ESTÉVEZ GUERRERO, Rafael, COMUNISMO LIBERTARIO EN LA RINCONADA, Ed.
de autor, 2019, p 414-415.
[4].
Había sido concejal electo en 1931 del DLR y desde 1932 perteneció
al PRP,. Este partido concurrió a las elecciones de 1936 con el
Frente Nacional Antimarxista y Contrarrevolucionario.
[5].
La vieja élite del pueblo vuelve al gobierno municipal. Rafael
Sánchez Fernández fue sustituido por José Espina Pérez el 8 de
julio de 1938. (AMLR, Libros de Actas Capitulares, Signatura 4138,
actas capitulares de 1932-1948)
[6].
Hasta ese día habían sido concejales: Antonio Conde Domínguez,
José de la Fuente Suárez, Felipe Herrera Gallego, y los concejales
interinos: Manuel Fernández Gómez, José Haro Rodríguez, Manuel
Martinez Palma y Antonio Rubio Fernández (AMLR, Libros de Actas
Capitulares, Signatura 4138, 1932-1948). Juan Pérez Ollero había
dimitido con anterioridad, “por
no permitírselo sus ocupaciones”.
Era presidente del sindicato Obreros
de la Tierra de la
UGT.
[7].
ATMTS-SE, Causa 5217, Legajo 24-460. Tenía 50 años y era industrial
(tabernero). Los Batallones de Traba-jadores, creados por Franco en
1937, al finalizar la guerra pasaron a ser Batallones Disciplinarios
de Soldados Trabajadores.
[8].
El Plan defensivo
del Campo de Gibraltar fue aprobado
el 23 de diciembre de1939. Contemplaba la cons-trucción de más de
medio millar de obras, entre ellas 498 búnkeres, para las
Fortificaciones de la Frontera Sur.