domingo, 11 de enero de 2026

MANUEL BARRERA MACÍAS: SINDICALISTA CANTILLANERO DEFENSOR DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO, ASESINADO EN BRENES EN 1936

 

 MANUEL BARRERA MACÍAS: SINDICALISTA CANTILLANERO DEFENSOR DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO, ASESINADO EN BRENES EN 1936

 Manuel Barrera Macías nació en Cantillana en 1892, hijo de Manuel Barrera Vela y Juana Macías Palma, estaba casado con Antonia Díaz Lozano. Tenían su domicilio en la calle San Bartolomé, núm. 80 y tuvieron cuatro hijos. Trabajaba en el campo como jornalero y líder anarcosindicalista de Cantillana.

La proclamación de la Segunda República tuvo una acogida popular formidable, con gran entusiasmo para la mayoría del pueblo, a pesar que en la elecciones del 12 de abril de 1931 Cantillana dio la mayoría a las candidaturas monárquicas, que obtuvieron ocho concejales, todos ellos miembros de la élite social y económica de la localidad por ser propietarios de tierras; de los candidatos socialistas y republicanos solo fueron elegidos cinco, entre ellos Manuel Barrera. Estos concejales no tomaron posesión de sus cargos, pues las elecciones se repitieron el 31 de mayo del mismo año, tal como ocurrió en 69 municipios de la provincia de Sevilla, que habían planteado protestas o alegaciones contra las elecciones del 12 de abril. Se formó una Comisión Gestora formada por los socialistas y republicanos, siendo presidida por José Pueyo Solís, el candidato socialista más votado en abril (299 votos). Juan Arias Rivas, representante de la élite cantillanera, dejaba de ser alcalde. Comenzaba un tiempo de cambio de libertad y esperanzas.

Cuando llegó el 1º de Mayo, Manuel Barrera participó activamente en la gran fiesta que se celebró, en la que se unieron la celebración del nuevo sistema político con las reivindicaciones obreras. Fue también el Día del Abrazo Fraternal entre cantillaneros y villaverderos. La noticia, aparecida en página 3 de El Liberal de Sevilla el 6 de mayo de 1931, recoge que “la Agrupación Socialista y el sindicato UGT1 (la Sociedad de Obreros Agricultores), tuvieron la iniciativa de organizar una manifestación pública que pusiera de manifiesto la sensatez y cordura de un pueblo culto. A la hora señalada partió la imponente manifestación, compuesta de más de cuatro mil personas, presididas por la bandera de la Agrupación Socialista. Al llegar a la Plaza, donde dirigieron la palabra el presidente de la Agrupación, José Pueyo, y el compañero Manuel Barrera”. Posteriormente, la manifestación se dirigió hasta Los Pajares, a unos dos kilómetros de Cantillana, donde también llegó la manifestación de los socialistas villaverderos. Después de los abrazos de fraternidad, fueron cantadas la Marsellesa e himno de Riego, improvisándose una tribuna desde la que hablaron José Pueyo Solís y Baldomero Parrilla González, Alcaldes de Cantillana y de Villaverde del Río, junto a otros cantillaneros, entre los que estaba Manuel Barrera, y otros compañeros villaverderos. Termina la noticia con estas palabras: “Este acto fue la nota más brillante de la fiesta. Todos los oradores hicieron resaltar el espíritu propio del obrero manumitido.

En las segundas elecciones municipales del 31 de mayo, salió elegido de nuevo Manuel Barrera, junto con otros ocho socialistas y cuatro republicanos del PRR. José Pueyo Solís fue elegido alcalde2. Definitivamente se produce la sustitución de la élite gobernante durante decenios por los alejados del todo poder local hasta ese momento.

En el nuevo Ayuntamiento, una vez constituido el 6 de junio, Manuel Barrera asistió a todas sus reuniones las eran semanales, los sábados a las diez de la noche, hora habitual de las reuniones. La actividad municipal no puede calificarse de revolucionaria, fue un Ayuntamiento democrático, que practicó una política reformista, de carácter moderado, aunque muy apegada a los problemas de los vecinos, a los que intentaba beneficiar por todos los medios legales o con visos de legalidad, y que sin rencor, ni revanchismo, contó con todos a la hora de gobernar y formar las comisiones municipales, en la que participaron también la patronal agraria.

En las reuniones semanales del Ayuntamiento, el tema de la crisis obrera, por el paro estacional sufrido por los trabajadores del campo, a pesar de ser tratado con mucha frecuencia con las soluciones que eran posibles en cada momento, provocó una crisis en la vida política municipal, debido, posiblemente, a la radicalización de las posturas ante esta situación por la falta de respuestas rápidas y eficaces y por los obstáculos encontrados. El 16 de enero de 1932 dimiten, por éstas y otras causas no expuestas en el acta de ese día, Manuel Barrera, Basilio Camacho, Manuel Solís, Manuel Macías y Jesús Espinosa. Las dimisiones fueron aceptadas en el Pleno del día 23 del mismo mes y, en virtud de la consulta efectuada al Gobernador Civil de la provincia, se realizaron elecciones parciales en día 28 de febrero del mismo año. Fueron elegidos cinco nuevos concejales socialistas.

Los dimisionarios, excepto dos, desvinculados del PSOE, decidieron la reorganización de la CNT en Cantillana. Esta organización sindical, tuvo una fuerte implantación en Cataluña, Levante y Andalucía, y muy especialmente en Sevilla. En Cantillana el anarcosindicalismo estuvo presente desde 1914, al haber constancia de la existencia de una asociación de Agricultores y Oficios Varios “Armonía,” cuyo objeto era “la defensa de intereses de la clase obrera”. Era un Sindicato Único local, tal como correspondía a localidades pequeñas dentro de la organización cenetista. De esta forma a partir de 1916, en Cantillana existirán ya los dos sindicatos, CNT y UGT, pues ese año se organiza en Cantillana la asociación El Progreso, con la finalidad de “mejora de la clase”, de orientación socialista, la cual en 1918 se transforma en el Centro Obrero de Agricultores y Oficios Varios “La Regeneración”, adscrita ya a la UGT. Fue en 1916 cuando la UGT y la CNT convocaron la primera huelga general con la participación delos obreros del campo de esta comarca. En 1919, el anarcosindicalismo estaba implantado en todas las localidades de la Vega Media, por lo que estuvieron presentes en el Congreso de la Comedia de la CNT. Jacques Maurice (1990), con motivo del II Congreso de la CNT en Madrid, proporciona los datos de afiliación a las organizaciones cenetistas en la comarca: Alcalá del Río contaba con 130 afiliados; La Algaba, 140; Brenes, 550; Burguillos, 150; Cantillana, 400; La Rinconada, 140; Tocina, 300, y Villaverde del Río, 400. Posteriormente, la Dictadura de Primo de Rivera llevó a cabo una brutal represión contra la CNT, que lleva a la clandestinidad y desorganización de muchas de sus organizaciones locales, como como fue el caso de Cantillana.

Manuel Barrera, a partir de 1a reorganización de la CNT local en 1932, se convierte en su líder, admirado y querido por el pueblo. Era amigo de Pedro Vallina, médico,3 y de Antonio Rosado4, y como ellos, vivió y practicó un anarcosindicalismo de tipo humanista, alejado de toda violencia innecesaria. La CNT tuvo su sede en la Plaza del Reloj (la que después de llamó “de los Caídos”), casi enfrente del Ayuntamiento viejo. Atrajo a muchos que antes frecuentaban el Centro

Obrero socialista o habían pertenecido a las organizaciones cenetistas del pueblo, recuperándose la tradición anarcosindicalista del municipio, llegando a tener 413 afiliados.

Manuel Barrera era un gran orador, según todos los que lo recuerdan. Se reunía frecuentemente con Pedro Vallina y con Antonio Rosado en el Sanatorio Vida, según testimonio de familiares de Rosado, que por aquellas fechas vivían en Cantillana. Otros cenetistas destacados fueron: Francisco Palomar (Paco el Tate), Jesús Espinosa Fernández (Aceituno), Lorenzo Lozano Espinosa (el Pelón), José Plata Pérez (Comino), que en 1936 era el secretario de la organización, y Joaquín Naranjo, que lideraba las Juventudes Libertarias y era panadero. La sede de las Juventudes Libertarias debió estar en el mismo local de la CNT.

Cuando se produjo el intento fallido de golpe de Estado del 18 de julio de 1936, que inicia la guerra civil, y Queipo de Llano se hizo con el control de la capital sevillana, el pueblo de Cantillana, al igual que ocurrió en los demás pueblos, siguió mayoritariamente al Comité Antifascista de Defensa de la República que se constituyó el mismo 18 de julio, cuando llegó la noticia que lo cambiaba todo a partir de aquel momento. Los miembros del Comité fueron: José Pueyo, Manuel Barrera, Jesús Espinosa, Manuel Corro, Lorenzo Lozano, José Marroco, José Plata, Santiago Marroco y Benito Camacho. Hombres comprometidos con el pueblo, que procedían de todas las organizaciones obreras de Cantillana: fue un Comité unitario, que aglutinaba los sentimientos e ideas de todos los demócratas.

Además de la constitución de patrullas para vigilancia y para requisar las armas que pudieran estar en poder de vecinos, especialmente los más ricos, la Ermita de San Bartolomé se convirtió en el economato municipal, pues –ante el temor del momento– las tiendas habían cerrado, por lo que decidieron garantizar el abastecimiento de la población. Antes, el 20 de julio, un grupo numeroso de vecinos sacaron las imágenes de la ermita, consiguiendo Manuel Barrera, dado su prestigio popular, y otros vecinos, entre ellos Antonio Ferrera Ríos y Francisco Merino Campos, que las de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Ntra. Sra. del Consuelo fuesen respetadas y llevadas a las casas de los mayordomos de sus respectivas Hermandades. Otras imágenes, las llevaron a la Alameda, y allí desaparecieron destrozadas o quemadas. Sin embargo ningún derechista, ni miembro de la élite cantillanera sufrió malos tratos, ni fue detenido.

Años más tarde, en 1940, las autoridades municipales franquistas describen el hecho, dándole fecha de 20 de julio de 1940, de la siguiente forma, que copio literalmente sin enmendar las faltas de ortografía: “Por las ordas marxistas fue destruida todas las Imágenes; retablos, objetos de culto, hornamentos y demás enseres de la Ermita de San Bartolomé, que fueron incendiado en el campo a la Espalda de dicha Ermita, sin que sufriese desperfecto el edificio, el cual fue convertido en Economato de las fuerzas revolucionarias para surtir de biberes a la localidad”. Así consta en la llamada Causa General, mandada a hacer por Franco. No se enumeran personas sospechosas, pues se dice expresamente, en el documento citado, que “se ignora”, y no se menciona nada sobre imágenes que fueron respetadas, ni nada sobre los tres cantillaneros que lo consiguieron, aunque, eso sí, habían sido victimas de la represión militar-fascista en 1936.

El 30 de julio de 1936 Cantillana fue violentamente ocupada por la columna militar de José Gutiérrez Pérez: la muerte y el terror se hacían presentes en un pueblo donde las autoridades y los vecinos habían respetado la vida de todos, pues ningún derechista, ningún terrateniente habían sufrido malos tratos. En la entrada al pueblo por la Carretera de Lora (calle Esperanza entonces, actual Avda. Andalucía), los soldados matan a dos vecinos, de 12 y 20 años, y dos fueron heridos, de los cuales uno muere en la ambulancia que los llevaba a Sevilla. En calles interiores matan a tiros otros dos, uno de ellos el médico Diego Sarmiento. Mientras ésto ocurría unos 200 detenidos llegaban al cuartel de la Guardia Civil, ubicado junto a la Ermita de la Misericordia, donde eligieron a 10 hombres, siendo asesinados (ejecutados extrajudicialmente) en el Barranco nueve de ellos, pues uno logró escapar, aunque posteriormente sería asesinado en La Rinconada. Todos los demás detenidos fueron encerrados en locales convertidos en cárceles, uno de ellos la sede de la CNT junto a la Torre del Reloj y otro en la Administración de Consumo. El pánico se apoderó de todos los vecinos. Muchos de ellos ya habían huido y otros lo hicieron entonces, uno de los huidos fue Manuel Barrera. Se escondió cerca de Cantillana, en Fuente Luenga. Su hermano Joaquín, conocía el lugar e iba cada dos o tres día a llevarle comida y ropa y le informaba. No obstante, quedarse escondido, sin huir a lugares más lejanos, era una temeridad, porque sabía que lo buscaban. Todos los días grupos armados de Falange, acompañados de cazadores y su perros, recorrían Viar en busca de fugitivos. Y en más de una ocasión lo hicieron junto a falangistas de otros pueblos de la sierra para que la batida tuviese mayor amplitud y profundidad. Oír tiros a lo largo de la ribera del Viar era corriente en aquellos días, según testigos presenciales. Por esas y otras razones, muchos vecinos de Cantillana, más de noventa, se marcharon a los pueblos de la Sierra Norte u otras localidades andaluzas para comenzar desde allí una aventura que les llevó a Madrid y otras localidades de la zona republicana y a la incorporación, en su mayoría, a las Milicias Antifascistas de las organizaciones obreras y al Ejército Popular de la República posteriormente. Manuel, no lo hizo, volvió a Cantillana, después de algunos días de temor y dudas, creyendo que no le iba a ocurrir nada, tal como todos en su familia creían, incluso su hermano, pues los falangistas les habían hecho llegar ese mensaje, pero no fue así: fue encarcelado y, posteriormente, asesinado sin ninguna piedad, aunque todos reconocían su valía y admiraban su personalidad, su forma de ser. Este engaño fue muy doloroso para toda la familia, que nunca comprendieron la villanía y la traición de los que les dijeron que respetarían su vida.

Fue en la madrugada, como era habitual, del día 27 de agosto, cuando le llegó el turno a Manuel Barrera Macías: lo sacan de la cárcel habilitada del pueblo, lo trasladan a Brenes y en el cementerio viejo de dicha localidad lo asesinan por aplicación del Bando de Guerra, dejando su cuerpo expuesto para que lo vieran todos, sin permitir que nadie lo enterrara, ni siquiera a un miembro de su familia, que así lo solicitó. Tenía 44 años. Fue enterrado en en una fosa común junto a otros siete hombres: cinco vecinos de Brenes: Juan Cervera Rueda, Miguel López Robles (natural de Cantillana), José Martínez Rodríguez, Manuel Rodríguez Castellano y Genaro Romero Cortés; otro vecino de Cantillana: José Ferrera Ríos, y uno de La Rinconada: Juan Ramos Mestranza. Actualmente no existe ya ninguna fosa visible, pues todo el solar del cementerio viejo está ocupado por casas y calles que conforman una barrida de Brenes, por lo que es imposible la exhumación de los restos mortales de los que allí fueron enterrados, después de ser asesinados (ejecutados extrajudicialmente) por aplicación del BG.

   En su acta de defunción, registrada el 9 de septiembre de 1939, a instancias de su viuda, aunque respetando, como en todos los casos, la fecha de su muerte, de su vil asesinato, constando como causa aquello de “en la lucha nacional contra el marxismo”, tal como aparece en otras actas de defunción. Su mujer, Antonia Díaz, como tantas otras mujeres, tuvo que trabajar para sacar adelante a sus hijos.

Manuel Barrera será siempre recordado en Cantillana como un buen hombre íntegro y cabal, siendo muy querido por el pueblo, por los trabajadores, pues a la defensa de sus intereses consagró su vida, de forma pacífica, con la dialéctica de la palabra: era un excelente orador y su lema era la unidad de la clase obrera: “El día que los obreros estemos unidos, nadie podrá con nosotros”, me dicen que repetía una y otra vez. No solo era querido y admirado en Cantillana, sino en Villaverde, Carmona y otros pueblos, donde lo llamaban para los mítines: sabían de su capacidad de convencimiento, de su claridad de ideas en la lucha a favor de la clase obrera y de lo que había que decir en cada momento.

Cuando se subía al escenario, “hablaba a la gente sin papeles y el escenario se venía abajo”, como muestra del entusiasmo que causaba en los que lo oían. Su valentía y su inteligencia estaban más que probadas: en sus acciones y en sus palabras. En cambio a sus asesinos no le importó nada: era un dirigente sindical, un anarquista. No hubo misericordia ni justicia alguna. Tampoco la hubo para otras 66 víctimas de la barbarie militar-fascista, que fueron asesinadas por aplicación del bando de guerra, sin juicio previo. Además de estos 67 asesinados (62 hombres y 5 mujeres), la represión en Cantillana acabó con la vida de 84 personas, pues a los anteriores hay que sumar 3 desaparecidos o en paradero desconocido, 6 muertos en prisión o al salir de ella, 7 soldados republicanos y uno, por otras circunstancias. Todos ellos merecen nuestro reconocimiento y el recuerdo permanente, pues lucharon y murieron por la libertad y la democracia.

                                                                                                         Modificado el 24 de enero de 2026


      FUENTES PRINCIPALES: 

-BARRAGÁN REINA, Ramón. CANTILLANA II REPÚBLICA. LA ESPERANZA ROTA. La brutal represión franquista en un pueblo sevillano, Ed. Muñoz Moya, Brenes, 2006, pp. 55-59,64,71,103-104.130-131, 139, 151, 157, 269, 257, 273-274.

-MAURICE, Jacques, El anarquismo andaluz. Campesinos y sindicalistas, 1868-1936, Crítica, Barcelona, 1990, pp. 52-57.

-VALLINA MARTÍNEZ, Pedro, Mis memorias, Centro Andaluz del Libro, Sevilla, 2000.

-AMC (Archivo Municipal de Cantillana) y ADPS (Archivo de la Diputación Provincias de Sevilla)

NOTAS:  

 1. La organización obrera más antigua, que existía desde antes de la proclamación de la II República, es el Centro Obrero de la UGT. Su sede estaba en la calle o barrio de la Esperanza, actual Avenida Andalucía, 6 (Carretera de Lora), su líder fue José Pueyo Solís.

     2. Ver artículo JOSÉ PUEYO SOLÍS, ALCALDE SOCIALISTA DE CANTILLANA DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA, VILMENTE ASESINADO EN AGOSTO DE 1936, publicado por TuPeriodicoSoy el 14/01/2026.

     3. Pedro Vallina Martínez nació en Guadalcanal (Sevilla) el año 1879 y murió en Veracruz (México) en 1970, después de dedicar los últimos veinte años de su vida a curar las enfermedades de los indios mexicanos. Su madre era cantillanera y en Cantilana, en 1923 creó el Sanatorio Vida para atender a los enfermos de tuberculosis de la provincia.

     4. Antonio Rosado López (1889-1978) fue un destacado militante anarcosindicalista, Secretario de la Federación del Campo de la CNT. Sufrió cárcel en numerosas ocasiones. Fue responsable de la organización de las colectivizaciones andaluzas durante la Guerra Civil. Amigo de Vallina y su familia. Desde 1923 vivía en el Sanatorio con su mujer e hijos, reponiéndose de su enfermedad (flebitis), aunque tenía que desplazarse constantemente por razones del cargo en el sindicato. Vivió allí hasta la ocupación militar de Cantillana en 1936. Huyó con Pedro Vallina. Su última estancia en Cantillana se produjo entre abril y mayo de 1939, en la cárcel vieja, después de terminada la Guerra Civil.


 

 


domingo, 4 de enero de 2026

Ayuntamiento de Sevilla, insumiso con la Memoria: rechaza el dinero del Gobierno para exhumar la Fosa Monumento”

 COMUNICADO DE LA FEDERACIÓN ANDALUZA DE MEMORIA DEMOCRÁTICA

 Ayuntamiento de Sevilla, insumiso con la Memoria: rechaza el dinero del Gobierno para exhumar la Fosa Monumento”

La Federación Andaluza de Memoria Democrática denuncia que el alcalde elige a Vox y abandona a las familias de las más de 2.600 víctimas que esperan desde hace décadas recuperar a sus seres queridos de la mayor fosa del franquismo en Sevilla.

 La Federación Andaluza de Memoria Democrática denuncia que el Ayuntamiento de Sevilla renuncia a los 200.000 euros de ayuda del Gobierno de España para la exhumación de la Fosa Monumento, en lo que supone “un acto de insumisión, pero también de concesión a sus socios de extrema derecha”.
La fosa común más grande de la Europa occidental, que podría albergar a más de 2.600 víctimas cuyos familiares llevan décadas esperando, entra en punto muerto pese al protocolo firmado por todas las administraciones, incluida el Ayuntamiento. No es la primera vez que el alcalde, José Luis Sanz, muestra este desprecio y falta de voluntad política, de hecho "en sus primeras declaraciones ya habló de despilfarro en las políticas de Memoria -demostrando un absoluto desconocimiento de la materia-, a lo que también sumó hace pocas semanas otra salida de tono: 'todos estos que tienen tanto interés en la fosa Monumento, la de Pico Reja se cae a pedazos' -demostrando de nuevo ese desinterés; la fosa ya no existe y sí un columbario que precisamente es el Ayuntamiento quien debería mantenerlo“.
La Federación ha lamentado que el alcalde, “por elegir a Vox, abandone y falte al respeto a las víctimas de la mayor fosa de la represión franquista de Sevilla”.
Esta decisión supone “un incumplimiento flagrante del protocolo firmado” para llevar a cabo los trabajos de exhumación, identificación y reparación, y por ende un “incumplimiento consciente de la legislación vigente en materia de memoria democrática”, que obliga a las administraciones públicas a garantizar el derecho a la justicia y la reparación". 

EXIGIMOS LA EXHUMACION DE LA FOSA MONUMENTO TAL COMO ESTABA ACORDADO POR LAS CUATRO ADMINISTRACIONES (GOBIERNO CENTRAL, JUNTA DE ANDALUCÍA, DIPUTACIÓN DE SEVILLA Y AYUNTAMIENTO DE SEVILLA) HACE YA DOS AÑOS. SOLO EL AYUNTAMIENTO SEVIIALANO ESTÁ PONIENDO TRABAS E IMPIDIENDO EL COMIENZO DE LOS TRABAJO.

Emitido el 23 de diciembre de 2025. Todavía no hay respuesta del Ayuntamiento sevillano.

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FOSA MONUMENTO (Documentación de Ramón Barragán Reina)

Es la fosa más conocida, sobre la que se construyó un monumento a petición de la Asociación de ex Presos y Represaliados Políticos del Franquismo, inaugurado el 2003, sobre su zona enlosada se colocaron una columna y la Cruz del Lolo.

La empezaría a utilizar a primeros de septiembre de 1936 hasta finales de enero de 1940, al llegar la autorización para usarla el día 4 de ese mes y año. En ese tiempo se enterraron no menos de 7.440 cuerpos de muertos por distintas causas, de los que unos 2613 serían víctimas de la represión. En ella se encuentran cargos políticos y representativos de la ciudad y la provincia, personal funcionario caso de Francisco Portales, los ocho condenados acusados de un complot contra Queipo de Llano o Carmen Díaz, hermana del secretario general del PCE

De la comarca de la Vega Media del Guadalquivir se encuentraen en ella 48 personas, al menos,: 12 de Alcalá del Río, 14 de La Algaba, 4 de Brenes, 5 de Burguillos, 13 de Cantillana, 3 de La Rinconada y 1 de Tocina. Entre ellos está Manuel Brenes Macedo que fue Alcalde de Burguillos. 

(Junto a cada nombre, después de la fecha, está escrito como lugar Sevilla. Se entiende que debería decir: fosa Monumento.)

DE ALCALÁ DEL RÍO Total 12

Por Bando de Guerra

Acuña Martín, Francisco 12/09/1936 Sevilla

Bravo González, Joaquín 12/09/1936 Sevilla

Delgado Velázquez, Jesús 13/09/1936 Sevilla

García Merino, Aurelio 12/09/1936 Sevilla

González Rámila, Francisco 24/10/1936 Sevilla

López Velasco, José Aurelio 12/09/1936 Sevilla

Pérez Expósito, German 22/10/1936 Sevilla

Ponce Valcárcel, Francisco 22/10/1936 Sevilla

Ruiz Quiles, Antonio 22/10/1936 Sevilla

De la Vega Velázquez, Manuel 12/09/1936 Sevilla

Velázquez Rendón, Francisco 12/09/1936 Sevilla

Velázquez Ruiz, Fernando 16/10/1936 Sevilla

DE LA ALGABA 14

Por Bando de Guerra

Amores Escudero, Luis 11/12/1936 Sevilla

Aragón Moreno, Felipe 07/01/1937 Sevilla

Cárdenas Ortega, Juan Antonio 09/12/1936 Sevilla

Díaz Caballero, José 11/12/1936 Sevilla

Espejo Villegas, Jerónimo 27/09/1936 Sevilla

Freire Aguilera, José 19/12/1936 Sevilla

Gallardo Velázquez, José 14/11/1936 Sevilla

Penedo Cano, Francisco 14/12/1936 Sevilla (Su hermano Antonio, sin fecha, ni lugar)

Román Durán, Jerónimo 16/12/1936 Sevilla

Romero Banda, Juan 14/12/1936 Sevilla

Serrano Martínez, Diego 25/09/1936 Sevilla

Tabares Tirado, Manuel 14/12/1936 Sevilla

Torres Ortega, Diego 27/11/1936 Sevilla

Zapico Aragón, José María 30/11/1936 Sevilla

DE BRENES  4

Por Bando de Guerra

López Robles, Miguel 20/11/1936 Sevilla 1

Rodríguez Solís, Manuel 16/10/1936 Sevilla

Romero Cortés, Francisco 06/11/1936 Sevilla

Marcos Verdugo, Juan Oct. 1936 Sevilla

1 Nació en Cantillana, fue banderillero con “El Algabeño” y puso un bar en Brenes, donde lo asesinan con toda probabilidad. Creo que podría estar en la fosa de Brenes, pero García Márquez (2012) manifiesta que fue en Sevilla donde lo asesinaron.

DE BURGUILLOS    5

Por Bando de Guerra

Brenes Macedo, Manuel 28/12/1936 Sevilla

Calvo Valentín, Alfredo 04/01/1937 Sevilla

Escobar Aguilar, Manuel 04/01/1937 Sevilla

Escobar Rendón, Antonio 28/12/1936 Sevilla

Hidalgo Brenes, Eduardo 06/09/1936 Sevilla1

DE CANTILLANA   9

Por Bando de Guerra

Barrera Macías, Alberto 26/11/1936 Sevilla

Fernández Naranjo, Antonio 07/09/1936 Sevilla

Figueroa Esteban, Antonio 1936 Sevilla1

Hera Parrilla, Manuel de la 07/09/1936 Sevilla

Lora Esteban, José 19/12/1936 Sevilla

Lucena García, Ignacio 01/09/1936 Sevilla

Núñez Blanco, Manuel 14/12/1936 Sevilla

Palomar Camacho, Francisco 18/12/1936 Sevilla

Palomo Blanco, Miguel 09/01/1937 Sevilla

1 Según sus familiares estuvo en el barco Cabo Carveiro en el puerto de Sevilla y no volvió a Cantillana.

LA RINCONADA   3

Por Bando de Guerra

Díaz Rincón, Felipe 07/10/1936 Sevilla

Olivares Moratalla, Antonio 01/10/1936 Sevilla

Román Ibáñez, Manuel 02/10/1936 Sevilla

TOCINA   1

Por Bando de Guerra

Vega Rodríguez, Manuel 03/01/1937 Sevilla

 


 



viernes, 12 de diciembre de 2025

JOSÉ PUEYO SOLÍS, ALCALDE SOCIALISTA DE CANTILLANA DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA, VILMENTE ASESINADO EN AGOSTO DE 1936

 

JOSÉ PUEYO SOLÍS, ALCALDE SOCIALISTA DE CANTILLANA DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA, VILMENTE ASESINADO EN AGOSTO DE 1936

                                                                                                          Ramón Barragán Reina

José Pueyo Solís nació en Cantillana el 29 de julio de 1901. Hijo de José Pueyo Figueroa y Carmen Solís Márquez. Tenía cinco hermanos: Manuel, Elvira, Pastora, Asunción y Carmen, y vivían en la calle Esperanza, número 3 (actualmente el núm. 8 de la Avda. Andalucía). Le tocó hacer el servicio militar obligatorio en África, cuando los habitantes del Rif, liderados por Abd al-Krim, luchaban por su inde-pendencia de España. Era obrero del campo, como su padre y sus abuelo.

Junto a su casa, estaba el Centro Obrero, que todos los mayores recuerdan, revitalizado en 1930, a la vez que la Agrupación Socialista y la Asociación de Obreros Agricultores (FNTT-UGT). Llegó a tener 700 afiliados. José Pueyo, con 29 años, era un líder socialista indiscutible antes y durante la Segunda República. Había recibido la herencia de su padre José y su tío Antonio, que en 1919 formaron parte de la Junta Mixta de Patrono y Obreros, constituida en junio de ese año.1 Ambos pertenecían entonces a la Asociación La Regeneración, creada en 1918, de tendencia socialista.2 En esta herencia se incluye el gusto por la lectura. Fue un autodidacta que había crecido en un ambiente socialista.

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 Cantillana dio la mayoría a las candidaturas monár-quicas, que obtuvieron 8 concejales, todos ellos miembros de la élite social y económica de la localidad por ser propietarios de tierras; de los candidatos socialistas y republicanos solo fueron elegidos 5. Estos con-cejales no tomaron posesión de sus cargos, pues las elecciones se repitieron el 31 de mayo del mismo año, tal como ocurrió en 69 municipios de la provincia de Sevilla que plantearon protestas o alegaciones contra las elecciones del 12 de abril. La Comisión Gestora de Cantillana la formaron los socialistas y republicanos, siendo presidida por José Pueyo Solís, el candidato socialista más votado en abril (299 votos). Con su nombramiento, Juan Arias Rivas dejaba de ser alcalde3. Comenzaba un tiempo de cambio, que propició la sustitución de la élite gobernante durante decenios por los alejados del todo poder local hasta ese momento.

El 1º de Mayo fue la gran fiesta obrera, que unió la alegría por el nuevo sistema político y las reivindica-ciones obreras. Fue también el Día del Abrazo Fraternal entre cantillaneros y villaverderos. Según la prensa sevillana,4más de cuatro mil personas, presididas por la bandera de la Agrupación Socialista, recorriendo las calles más céntricas. Al llegar a la Plaza, la manifestación hizo alto, dirigiéndole la palabra el presidente de la Agrupación, José Pueyo, y el compañero Manuel Barrera”. De acuerdo con la Agrupación Socialista de Villaverde, dirigida por Baldolmero González Parrilla,5 la manifestación continuó hacia “las afueras de la localidad, a un kilometro del pueblo,” donde se juntaron “con la manifestación obrera del citado pueblo; desbordándose el entusiasmo”. Después de los abrazos de fraternidad algunos dirigentes políticos y sindicales de ambos pueblos se dirigieron a los participantes y “fueron cantadas la Marsellesa y el himno de Riego”.

El 13 de mayo representantes de los patronos y de los obreros del campo de Cantillana firmaron las primeras bases de trabajo o convenio colectivo, como se llama ahora. Esta buena noticia fue recogida por El Noticiero Sevillano el día 20. En ellas fijaron los jornales según las actividades agrícolas (remolacha, siega, trilla, arado y otros trabajos), que oscilaban entre las 9 pesetas para actividades los regadores o alimentadores de las máquinas de trillar y las 5,25 pesetas para los aradores. El jornal para los trabajos no tarifados lo estipularon en 6 pesetas. Además de otros aspectos no menos importantes, recogía el pago de 3,50 pesetas en caso de crisis forzosa, por lluvia o calamidad pública, a cada uno de los obreros repartidos entre los patronos. Un hito en la historia sindical de Cantillana.

El día 31 de mayo, en las elecciones municipales, fueron elegidos 9 concejales del PSOE y 4 de IR-PRR. José Pueyo Solís se convirtió en Alcalde el día 8 de junio de 1931. Esta vez había obtenido 622 votos.6 Todos los concejales socialistas eran obreros agrícolas, excepto uno que era droguero y fabricante de gaseosas; los cuatro republicanos radicales eran pequeños propietarios o artesanos. Ninguno cobró nada del Ayuntamiento, salvo el cobro de viajes y dietas por parte del Alcalde,“porque es un obrero que no tiene otros medios de vida que el jornal, producto de su trabajo”, tal como recoge el acta del pleno municipal.

La libertad tras la proclamación de la II República, daba sus frutos. Se enterraba la época del clientelismo y de sumisión política, tal como había ocurrido en casi toda la España rural hasta entonces.

Desde su elección hasta septiembre de 1934, el trabajo municipal fue intenso y sus logros cuantificables. Las reuniones eran semanales, los sábados a las diez de la noche. Su actividad fue la propia de un Ayuntamiento democrático que practicó una política reformista, de carácter moderado, muy apegada a los problemas de los vecinos y los obreros del campo, sin rencor, ni revanchismo. De hecho Juan Arias Rivas y otros patronos agrícolas participaron en las comisiones de Colocación Obrera, de Laboreo forzoso, de la Décima Contributiva y el Jurado Mixto local, por ejemplo. Muy pronto tuvieron que nombrar a Blas Infante Pérez, como abogado del Ayuntamiento, con el que mantuvieron una estrecha relación: envío de documentos, reuniones, etc. para resolver contenciosos, representar al ayuntamiento y asesoramiento jurídico.

Entre los principales asuntos tratados en las reuniones del Ayuntamiento, que fueron objeto de debates y acuerdos, destacan: la aprobación de los presupuestos, que entre 1930 (110.792,52 ptas.) y 1936 (173737,14) crecieron en un 56,81%; la beneficencia, con un gasto cada vez mayor, pues llegaron a estar inscritos casi 400 vecinos; la “crisis obrera”, a la que más tiempo tuvieron que dedicar por la necesidad imperiosa de buscar soluciones (cobro de un arbitrio del 1,2% sobre productos recolectados de la tierra; el recargo de una décima a la contribuciones territoriales e industriales (la décima contributiva), que permitían los decretos de julio de 1931, para dar trabajo a los que lo necesitasen; la petición de un préstamo al INP y Cajas colaboradores de 240.000 ptas., que pudieron aprobar el diciembre de 1933; la petición, propuesta por la a UGT provincial, que elevaron al Gobierno para poder realizar la distribución de obreros en proporción a las tierras que posean cada propietario agrícola, y la concesión de solares en Los Pajares y en La Fuente para obreros sin casa. Junto a la crisis obrera, la enseñanza fue una cuestión muy importante, llegando a solicitar al Ministerio de Instrucción Pública la construcción de un Grupo Escolar de Escuelas graduadas, que reunie-se a todos los alumnos y alumnas en doce unidades, con cuatro duchas, local de reconocimientos médicos, comedores y casa para el conserje. El proyecto fue aprobado por los Ministerios de Instrucción Pública y el de Hacienda con la concesión para su realización 192.000 ptas. Las 87.000 ptas restantes, necesarias para su construcción, las consiguieron gracias al préstamo de 240.000 pesetas. La distribución de este préstamo (149.000 pesetas para pavimentación de diversas calles por obreros en paro y 87.000 para la construcción del Grupo Escolar) fue sometida a referéndum el 6 de mayo de 1934, según bando municipal publicado en el BOP del día 13 de abril de dicho año 7. Este proyecto quedó paralizado en 1934, no pudo concluirse en 1936. Se hizo realidad en Cantillana en 1963, casi treinta años después de cuando estaba previsto por Pueyo y los concejales socialistas y republicanos.

El día 24 de dicho mes, José Pueyo fue sustituido en la alcaldía por Manuel Sánchez Ortiz, alias Copete, que era corredor, no había salido elegido en mayo de 1931. Pertenecía al derechizado PRR. Esta sustitución, impuesta por el Gobernador provincial, siguiendo las instrucciones del ministro Salazar Alonso (PRR), amigo de terratenientes, afectó a todos los pueblos con ayuntamientos de izquierdas, llevándose a cabo el mayor atentado posible contra la democracia que había traído la República: la destitución de los Ayuntamientos elegidos en 1931 y su sustitución por Corporaciones municipales del PRR, de la CEDA o del PAE. Todas las medidas y procesos democráticos emprendidos quedaron paralizados. Esta operación de sustitución de los ayuntamiento comenzó en diciembre de 1933, tomó un fuerte impulso con Rafael Salazar Alonso como Ministro de la Gobernación desde marzo de 1934; se incrementó a partir de julio, a raíz de la huelga de junio, convocada por la UGT en el campo, y culminó con las destituciones realizadas tras el fraca-so de la Huelga General Revolucionaria de octubre.

En 1936 el Frente Popular no triunfó en Cantillana, pero el 20 de febrero de 1936 se produce la vuelta, de José Pueyo Solís y todos concejales socialistas elegidos en 1931 y un concejal republicano, que solo asistirá a las primeras reuniones. Los otros tres concejales republicanos no se incorporaron a las tareas municipales. Entre dicha fecha y el 18 de julio, la actividad fue frenética: como si quisiesen recuperar un tiempo ya irrecu-perable. El equipo municipal de José Pueyo reanudó su actividad con las mismas constantes anteriores y un fuerte deseo de dar respuesta al paro, la crisis obrera, haciéndose, a su vez, presentes los problemas por los que atravesaba la República en aquellos momentos, manifestándose un nuevo lenguaje, propio de las circunstancias que se vivían en toda España. Para colmo, las Hermandades de la Asunción y de la Pastora escondieron fuera de la iglesia las imágenes de ambas vírgenes: se manifestaron en contra y decidieron crear una comisión para hablar con el Gobernador, pues creaban una “alarma social innecesaria e injustificada”. El 11 de julio tuvo lugar el último pleno del Ayuntamiento democrático de Cantillana, en el que tomaron importantes acuerdos que se quedaron sin realiza. Les tocaba hacerla el sábado 18 de julio, pero la sublevación militar ya estaba en marcha... Ya no había tiempo para nada, solo era tiempo de actuar frente a lo que se les venía encima. Así, a pesar de los tímidos planes de defensa, el 30 de julio de 1936 la columna de la muerte de José Gutiérrez Pérez ocupa militarmente Cantillana, tras tres cañonazos desde El Cortijillo, a dos km. del pueblo, y con una violencia extrema desde que entran en el pueblo, provocando la muerte de cinco vecinos en distintas calles, tres de ellos en la calle Esperanza (actual Avda. Andalucía), y un grupo, elegido al azar en el cuartel, fueron fusilados en el Barranco.9 Además, 200 cantillaneros eran convertidos en prisioneros, entre ellos estaban José Pueyo Solís y su hermano Manuel.

Las “autoridades” ocupantes, “... de las fuerzas que vienen a España, evitando la anarquía que venía existiendo, como se dice en el borrador de acta del 30 de julio, lo primero que hicieron, “por llamamiento patriótico del Jefe de las fuerzas...” fue nombrar a Juan Arias Rivas como nuevo Alcalde y como gestores a otros diez miembros de la tradicional élite cantillanera.

José Pueyo estuvo preso en la Administración de Consumo hasta la madrugada del día 5 de agosto, pues era uno de los locales habilitados en la actual calle Egido para albergar a los presos del día 30 de julio, cuando la cárcel y los locales de la CNT estaban ya llenos. En la mañana de aquel día, su sobrina, Francisca Regalo Solís, la Frasca, fue a llevarle el desayuno, como en días anteriores. Al llegar a la cárcel fue informada que allí ya no estaba, que se lo habían llevado por la noche. Ya no se supo más de él: no existe acta de defunción en el Registro Civil de Cantillana, ni en ningún otro registro en cementerio. Su nombre solo aparece en el APH-36, en la lista de difuntos de su Sección 1ª (Bajas) del AMC, señalado con una cruz en el margen izquierdo, lo que atestigua que fue asesinado (ejecutado extrajudicialmente) por Bando de Guerra. Lo hicieron en las tapias del cementerio de Sevilla y enterrado, con toda probabilidad, en la fosa común Pico Reja, que llenaron de cadáveres de víctimas de la brutal y cruel represión desatada por Queipo de Llano y sus secuaces.

Su hermano Manuel fue fusilado también el 5 de agosto de 1936. José intercedió por su hermano, pero sus verdugos no solo no tuvieron en cuenta sus suplicas, sino que lo asesinaron antes que a él, ante sus propios ojos, rematándolo con tiro de gracia para causar el máximo dolor posible al que había sido hasta entonces el Alcalde de todos los cantillaneros, según comentarios oídos con posterioridad a los hechos. Sus restos han reposado en la fosa Pico Reja del cementerio sevillano, junto a los de su hermano, hasta 2022, año en el terminó la exhumación de dicha fosa. Solo queda esperar a su identificación, si esta se llegase a producir. Además de ellos, otros 65 (hombres y mujeres) fueron asesinados por el mismo procedimiento, estando sus restos mortales en fosas de Sevilla, Alcalá del Río, Brenes, Tocina y otros lugares. La represión en Cantillana acabó en total con la vida de 84 personas.

  José Pueyo sigue siendo recordado en Cantillana como un buen alcalde, que se preocupó por todos. Cuentan que era una gran persona, abnegada y entregada a su tarea pública como sindicalista y como Alcalde, cercano a los trabajadores y vecinos, sin importarle posibles recompensas. En los días previos a la ocupación militar de Cantillana, me aseguran los que vivieron aquellos días, que “trató bien a los guardias civiles, los cuales decidieron quedarse en el cuartel sin salir, pero después se comportaron mal con él”. No había posibles acusaciones, ningún derechista, ningún patrono habían sufrido malos tratos. Solo un forastero falan-gista, llegado a Cantillana antes del 18 de julio, había sido detenido. No obstante, para los nuevos jefes locales, usurpadores del poder municipal, José Pueyo había ido a Villanueva del Río por dinamita que serviría para volar el puente del Viar. Una acusación que nunca fue probada.
                                                                                     
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NOTAS: 

1. Su constitución se debió a un telegrama, de fecha 13 de mayo de 1919, del Gobernador al Alcalde, para que creara la Junta de acuerdo al R.D. de 30 de abril último (BOM. 3 de mayo). El alcalde, Juan Teréñez, cursó comunicación a las asociaciones obreras y patronales de la localidad. La Asociación obrera Armonía, de tendencia anarquista, creada en 1914, decidió no nombrar repre-sentantes, siendo la Asociación La Regeneración, creada en 1918, la que eligió los cuatro representantes: Manuel Espinosa Barrera y José Pueyo Figueroa y a José Bohorque Velayo y Antonio Pueyo Figueroa, para ocupar los puestos no cubiertos por la otra sociedad. (AMC, Legajo 15).

2. Fue durante las movilizaciones y huelgas entre 1918-1920, en el llamado trienio bolchevique, cuando aparece el sindicalismo socialista de la UGT en el campo andaluz, puesto que hasta entonces la tendencia existente era solo la anarquista (DÍAZ DEL MORAL, Juan. Historia de las agitaciones campesinas andaluzas, Capítulo 10: “El trienio bolchevique (1918-1920)”.

3. Era alcalde desde 1930 y fue el primer candidato monárquico del 12 de abril. Recuperó la alcaldía el 30 de julio de 1936, tras la ocupación militar

4. El Liberal de Sevilla, 6/05/1931, p. 3 (AMSE).

5.  Baldomero González Parrilla fue Alcalde de Villaverde del Río durante la Segunda República. Asesinado, junto a su hermano Manuel y otros villaverderos, en agosto de 1936 en Alcalá del Río, en cuyo cementerio una lápida recuerda a todos ellos junto a la fosa donde fueron arrojados, al igual que otros siete vecinos de Cantillana, dos de Alcalá del Río, dos de La Rinconada y una mujer de Castilblanco de los Arroyos. Esta fosa ha sido exhumada parcialmente en 2019, pudiéndose recuperar los esqueletos de 14 víctimas de la represión franquista, estando pendiente su identificación en base al ADN de sus familiares y la continuación de la exhumación.

 6. Los otros concejales fueron: Manuel Quevedo Cisneros, Jesús Espinosa Fernández, Santiago Marroco Carrero, Manuel Lozano Hernández, Basilio Camacho Vázquez, Manuel Barrera Macías, Manuel Macías Cruz, Manuel Solís Borrego, Manuel González Fernández, Simplicio Lafuente Tirado, Manuel Palomo Daza y Benjamín Rodríguez Núñez. Los nueve primeros eran socialistas y los cuatro últimos, republicanos (IR-PRR). El 16 de enero de 1932 dimitieron Manuel Barrera, Basilio Camacho, Manuel Solís, Manuel Macías y Jesús Espinosa, siendo sustituidos, tras elecciones parciales, por los socialistas Manuel Lozano Quevedo, José Ramos Rodríguez, Antonio Castaño Castaño, Antonio Tirado Santana y Manuel Corro Sánchez. Manuel Barrera, amigo de Pedro Vallina, se convirtió en el líder de la CNT de Cantillana. (AMC, Libro 9: Actas de la Comisión Permanente y Pleno municipal (1930-1932).

FUENTE:

-BARRAGÁN REINA, R. Cantillana II República. La Esperanza Rota. Ed. Muñoz Moya, Brenes (Sevilla), 20606. pp. 38, 55, 57 -59, 62-64, 67, 71-75, 81, 84, 86, 92, 96, 103, 105, 116, 124-127, 136, 143, 146, 150, 165, 269, 272.

-AMC (Archivo Municipal de Cantillana) y ADPS (Archivo de la Diputación Provincias de Sevilla)

   

ANEXO:

    Se considera, según las investigaciones realizadas, que en la fosa de Pico Reja se encuentraban los restos mortales de 54 personas de la comarca de la Vega Media del Guadalquivir: 3 de Alcaĺá del Río: Vicente Bastante Olaya, Rafael González Arévalo y Manuel Zambrano González; 15 de La Algaba: Agustín Aguilera Ortega, Emilio y Federico de la Bandera Serero, José Bermudo Bermudo, Antonio Cabrera Agüera, Manuel Castaño Sanabria, José Clavijo Cabrera, José Antonio Cruz Tristán, Miguel Molina Romero, José Penedo Banda, José Antonio Prieto Rodríguez, Diego Romero Banda, Eduardo Seco Jiménez, Antonio Suero Serrano y Ramón Tabares Vega; 4 de Brenes: Dolores Molina Morón, Dolores Ocaña De La Cuadra, José Rodríguez Morón y Encarnación Rodríguez Roldan, secretaria del Sindicato de Aceituneras; 22 de Cantillana: Dolores “La Boleca”, Silveria Blanco González y su hijo Antonio López Blanco, Salvador Carrión Huerto, Francisco Cazorla García, Asunción Díaz Núñez, José Domínguez Rodríguez, Gonzalo Hurtado Manito y sus hijos Mariano y Salvador Hurtado Cabrera, Manuel Lozano Hernández (concejal), José Martínez García, José Montero Moriano, Joaquín Naranjo Rodríguez, Manuel de Jesús Núñez Palomar, Diego Orellana Terrón, José Pueyo Solís (Alcalde) y su hermano Manuel, Antonio Rodríguez Machuca, Dolores Sánchez Sánchez, Manuel Sarmiento Infantes y Manuel Solís Villalón; 9 de la Rinconada: Manuel Ferrero Plata, Antonio González Ruiz, Manuel Guerra Mellado, Antonio Martín Durán, Francisco José Mercado García, Enrique Molina Montoro, Manuel Pachón Fuentes, José Quintana Leal y Cristobal Rodríguez Castaño; y 1 de Tocina: Baldomero García Puyol, maestro.

Las demás victimas mortales de esta comarca, hasta un total de 504, se encuentran en otras fosas o en lugares conocidos o aún desconocidos.

-MÁRQUEZ GARCÍA, José María, LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN MILITAR EN LA PROVINCIA DE SeVILLA (1936-1963), Aconcagua, Sevilla, 2012.

-BARRAGÁN REINA, Ramón, CANTILLANA II REPÚBLICA. LA ESPERANZA ROTA. Muñoz Moya Editores, 2006; y DE LA CLANDESTINIDAD A LA LIBERTAD CONQUISTADA. Antifranquismo y lucha obrera en la Vega Media del Guadalquivir, Ed. Círculo Rojo, El Egido-Almeria, 2014.


domingo, 23 de noviembre de 2025

Un grito contra la pasividad del Ayuntamiento de Sevilla que está paralizando el comienzo de la exhumación de la fosa Monumento

 

Un grito contra la pasividad del Ayuntamiento de Sevilla, que está paralizando el comiemzo de los trabajos de exhumación de la fosa Monumento, en la que se considera que puedan estar 2.600 víctimas asesinadas en los primeros meses de la sublevación militar contra la Segunda República. Ya hace casi un año que debian haber comenzado...

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Juan Miguel Baquero, periodista, entrevista a Manuel Lay, coordinador del Observatorio Provincial de la Memoria Democrática de la Diputación de Sevilla, el laboratorio de ideas para las víctimas del franquismo para elDiario.es el 14 de noviembre de 2025. Reproduco un extracto de la misma.

El Ayuntamiento de Sevilla está haciendo politiqueo con la fosa Monumento, tiene sus esclavitudes con la extrema derecha”

La Memoria Histórica y Democrática, el pulso antifascista de los tiempos actuales, “es una solución para el futuro”, asiente. Por eso afea que la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla “incumplan” la ley estatal y regional. Con un apunte especial al “politiqueo” que el Gobierno municipal de José Luis Sanz (PP) hace con el bloqueo a la apertura de la fosa Monumento y que achaca a “sus esclavitudes con la extrema derecha”.

“Sería escandaloso que se exhumaran todas las fosas de la provincia de aquí a tres años y no la más grande que está en la ciudad de Sevilla”, avisa. Porque la Memoria es una máquina con dos engranajes, la sociedad civil y las instituciones públicas. Y ahí llega el Observatorio, para engrasar su funcionamiento. Como resume Manuel Lay: “El movimiento memorialista también tiene sus familias y mi empeño fundamental es que esto, o lo hacemos todos los demócratas unidos, o nos van a joder por separado”.

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Ya fuera de esa entrevista es bueno recordar que de los pueblos la comarca de la Vega Media del Guadalquivir deben estar en dicha fosa cerca de 50 victimas de la represión franquista 3n 1936:

En la fosa Monumento creemos que están los restos humanos de 48 víctimas mortales de la represión franquista de todos los pueblos de nuestra comarca, excepto Villaverde del Río.


Resumen de Ramón Barragán (23 de noviembre de 2025)