ENTREVISTA A FRANCISCO PALOMO BLANCO, Paco Gumersinda, de Cantillana
24 de mayo 2007
Nació el 9 de febrero de 1927. Hijo de Joaquín Palomo Marroco y Gumersinda Blanco Moreno. No pudo asistir a la Escuela pública (la de D. Francisco Lara) pues tenía que vender la berza y llegaba muy tarde, por lo que lo poco lo que aprendió se lo debe a un tal Manuel, que daba clases particulares a los chavales que no podía ir a la escuela.
Recuerda que cuando tenía 19 años, estando trabajando en Las Viñas, leía “La Madre” de Máximo Gorki. Eso motivó que Manuel Ortiz Sánchez, que era guarda de riego, comunista organizador del PCE en Cantillna, se acercara a él y entablaran conversación. Manuel Ortiz distribuía, siempre que podía, el Mundo Obrero y octavillas comunistas. Desde entonces se interesó por el Partido Comunista, hasta tal punto que un día Manuel Ortiz lo presentó a otros camaradas que se reunían en torno a una mesa y a un vaso de vino en el Bar de Luis (en el Llano). Tendría 19 años.
Con Manuel Ortiz se reunían: Manuel Esteban Reina y su hermano Julián, “El Pelón”, El Calero, Miguel Rodríguez Reina “Patagorda”, Manuel Castaño y otros. Ellos se planteaban la necesidad de que gente joven continuaran su trabajo.
Después de la mili siguió relacionándose con los comunistas y llegó a tener un círculo de influencia de unos 300 jóvenes. Era la década de los cincuenta. Con él estaban Meaito (Antonio Tirado Villalón), El Bombo, Chicharra, Remolino, Bernardo y su hermano.
En 1957, cuando el PCE aprobó la estrategia de entrar en los Sindicatos Verticales de la Dictadura, se introdujeron en “el Sindicato”, como lo llamaban en Cantillana (La Hermandad de Labradores y Ganaderos), en su sección social. Discutían sobre los precios de los productos, las peonadas, los jornales, las faenas agrícolas en general, lo que permitía estar en contacto con muchos trabajadores del campo... Algunas veces cons-tituyeron comisiones que, acompañando al Alcalde, Jesús Pérez Pueyo, quisieron entrevistarse con el Gobernador Civil para recabar fondos para los parados. Sólo una vez lo consiguieron. Las demás veces fueron recibidos por otros altos cargos de la provincia.
Además de la actividad en “el Sindicato” estaba la actividad del partido: salir en bicicleta, de noche, para Villaverde, Brenes o cerca de Carmona, recoger la propaganda (espe-cialmente el Mundo Obrero) y repartirlo clandestinamente. Ya en los años sesenta el enlace del artido era un tal Pepe o Santiago (nombres para la clandestinidad), que era del “Barrio” (San José de la Rinconada).
Con él en “el Sindicato” se reunían: Manuel Naranjo El Cuelo, Pepe Marroco, Antonio Rivero Romero “Rosquete”, Manuel de la Hera Chicharra, y otros (no se acuerda ahora de más), Bernardo. El secretario era Ricardo Parrilla. El presidente de la Hermandad de L. y G. era Carlos Serra Vázquez, heredero de la mayoría de las tierras de Eduardo Solís Olavarrieta, primer terrateniente cantillanero.
A finales de los años sesenta fue concejal por el tercio sindical en 1966. Lo eligieron en “el Sindicato” los doce miembros de la sección social (todos del PCE, según me dice). De esta forma entró a formar parte del Ayuntamiento. Fue concejal de 1967 a 1970. (Ver al final de la entrevista)
Una de las acciones, que recuerda, fue una manifestación de trabajadores que llegaron hasta la puerta del Alcalde. “La calle Buenavista estaba llena de obreros. Llegaban hasta la puerta del Ayuntamiento”, me dice. El motivo fue que se corrió el rumor de que no había dinero para seguir las obras que estaban haciendo, pero él estaba bien informado de que sí había, que era mentira. Informó a los trabajadores y se dirigieron hacia la casa del Alcalde y el Ayuntamiento. El Alcalde le manifestó que no había dinero, pero al ver tanta gente, se asustó y admitió que siguieran trabajando.
Francisco Palomo Blanco fue elegido concejal por el tercio sindical por sus compañeros en el Sindicato y quedó adscrito a las Comisiones de Gobernación y de Obras Públicas. Asistió regularmente durante los años 1967, 1968 y 1969. Ya en 1970 no aparece en las actas consultadas, porque el 25 de octubre de 1970 su puesto es declarado vacante en la Sesión Extraoirdinaria del Pleno del Ayuntamiento celebrado ese día. Dice expresamente el acta: “Vacante del tercio sindical como consecuencia de excusas, incompatibilidades, incapacidades y perdida del cargo, acordadas de conformidad con el art. 382 de la Ley, correspondiente a D. Francisco Palomo Blanco”.
Y fue porque el 11 de agosto de 1970 fueron detenidos José Romero Quintana “el Bombo”(1921), Bernardo Muñoz González (1934), Ramón Rodríguez Sánchez (1947) y Francisco Palomo Blanco. Días antes les había llegado la noticia de que en Brenes y en Villaverde otros camaradas había caído. Ellos iban a salir como otras noches, pero supieron que la Guardia Civil estaba pendiente de cualquier movimiento. Se reunieron y decidieron no salir. No obstante, el Bombo salió a repartir la propaganda. La Guardia Civil se dio cuenta de sus movimientos al encontrar los papeles secos tirados en las cunetas y lugares de trabajo. Eso significaba que podía estar cerca. Si hubiesen estado húmedos, podrían haberlos tirado al principio de la noche y estar ya lejos. Esperaron y lo sorprendieron antes de llegar al Arroyo Hondo. “Lo llevaron al Cuartel, le dieron una buena paliza, después lo trasladaron a Sevilla, donde lo torturaron hasta mas no poder”. A continuación fueron detenidos los demás, siendo llevados a Lora del Río. Allí llevaron también a José Romero, “que parecía un Cristo”. Sólo estuvo 24 horas. Tuvieron que ingresarlo urgentemente en el Hospital de Sevilla, donde murió en 1973 a consecuencias de las palizas y malos tratos que recibió. Me cuenta Paco que cuando estaban interrogándolo, llevaron a su presencia al Bombo. Verlo estremecía. El Bombo le dijo que declarara para que no le pasase igual que a él. Admitió, entonces, su pertenencia al PCE y a las Comisiones Obreras.
El día 17 de agosto fueron puestos en libertad provisional, tras el pago de las correspondientes fianzas. Fueron acusados de asociación ilícita y propaganda ilegal. En el juicio, el 21 de febrero de 1972, según consta en la sentencia 47/1972 del TOP, les acusaron de sendos delitos de propaganda ilegal y asociación ilícita, sin embargo sólo José Romero Quintana fue condenado por propaganda ilegal a la pena de 1 año de prisión menor y 10.000 ptas. de multa o 30 días de arresto en caso de impago, siendo los demás absueltos de este “delito”. Todos, incluido José Romero, fueron condenados a 9 meses y 1 día de prisión mayor por el delito de asociación ilícita. Eduardo Saborido fue condenado a 6 meses y 1 día de arresto mayor por el mismo delito. Posteriormente, el 20 de abril de 1972, fueron indultados por el TOP de la mitad de la pena que les fue impuesta. Solo tuvieron que estar en la cárcel unos tres meses, que cumplieron en la cárcel del pueblo.
Posteriormente su actividad antifranquistas quedó en segundo lugar, habían sido muchos años dedicados a luchar pacificamente contra la Dictadura.
30 de julio de 2026
Ramón Barragán Reina
H0Y, 30 DE JULIO, HACE 90 AÑOS QUE CANTILLANA FUE OCUPADA POR LA COLUMNA MILITAR DE JOSÉ GUTIERREZ, POR MANDATO DE QUEIPO DE LLANO, CON MUERTES EN LAS CALLES Y FUSILADOS EN EL BARRANCO. FUE EL COMIENZO DE UNA BRUTAL REPRESIÓN.
Esta entrevista, como otras muchas, me sisvieron para escribir mi libro DE LA CLANDESTINIDAD A LA LIBERTAD CONQUISTADA, editado en 2014 por CIRCULO ROJO. y de mi libro CANTILLANA II REPÚBLICA. LA ESPERANZA ROTA, editado en 2006 por Muñoz Moya Editores, Brenes-Sevilla. Su nombre aparece en diversas páginas del libro.