De la entrevista a Francisco Blandón Martín el 4 de noviembre de 2011
Francisco Blandón Martín nació el 5 de enero de 1938 en El Real de la Jara (Sevilla). Su padre: José Blandón Muñino, y su madre: Dolores Martín Domínguez. Tuvieron tres hijos: uno en 1934, otro en 1936 y el último, Francisco, en 1938.
Durante el tiempo que vivieron en El Real de la Jara, a un tío suyo, Asencio, lo buscaban los militares y falangistas para matarlo en 1936. Se escondió en el cementerio y su abuelo, padre del escondido, iba a llevarle comida, que le tiraba por la tapia. Al final escapó vestido de cura, con unas ropas que le echaron. Pero no tuvo suerte: lo detuvieron. Su padre también estuvo detenido. Su padre y sus tíos etaban muy vigilados por la Guardia Civil. Era una familia de izquierdas, comunistas, según él. Por ello -supongo- se trasladaron a La Algaba, cuando Francisco tenía 11 meses, en febrero de 1939. Vivieron en El Aral, un barrio de La Algaba, donde había chozas. Ellos, en un patio de vecinos, en el que vivían 14 familias… Su padre hacía carbón en boliches, trabajaba de zapatero y se iba a descorchar los alcornoques cada temporada.
Francisco no fue a la escuela. Aprendió lo que su madre y una mujer que daba clases particulares le enseñaron. A los 10 u 11 años trabajaba en el campo escardando. Ganaba 7 ptas. Los hombres 11-15 ptas. Era ya 1948 ó 1949. Los años cuarenta fueron durísimos... Su madre también trabajaba en Sevilla, lavándole la ropa a gente rica.
Su afición favorita fue la lectura de tebeos y novelas del oeste, las de Marcial Lafuente Estefanía, y después se pasó a las novelas policiacas. Entonces las novelas o los tebeos se cambiaban en la tienda por una gorda.
A los 14 años le nace ya la rebeldía, que pronto se transformará en conciencia obrera y en acción frente a las injusticias contra los trabajadores. En las cuadrillas en las que trabajaba llevaba la voz cantante, exigiendo mejoras en los salariales y mejoras en el trabajo, adquiriendo fama de revolucionario.
En 1958, trabajando en la construcción en Sevilla, conoció a comunistas de la Vereda de los Solares, de La Rinconada, que le animaron a ingresar en el PCE. Así lo hizo y quedó vinculado a la célula de la Vereda. “Se reunían unos 14 camaradas,” me asegura. Su principal actividad antifranquista consistió en recoger el Mundo Obrero, cumpliendo las normas de la clandestinidad, y repartirlos en La Algaba a las personas que el creía le podía interesar y no lo iban a delatar, con el objetivo de organizar el partido en esta localidad. En esta tarea trabajó intensamente sin dejar de defender en los tajos a los trabajadores, como líder sindical, que es lo que ha sido toda su vida.
En 1959 se fue la mili. Cuando volvió, comenzó a reunirse en un taller de loza, y salía por donde podían, con otros vecinos: Francisco Molina (conserje colegio Vicente Aleixandre), Juan Mirlo, Luis Carmona y Juan Allora.
Desde 1962, y durante 14 años, iba tres meses a trabajar a Francia, a la remolacha, y el resto del año trabajaba en La Algaba o en Sevilla. Logró reunir a un grupo más numeroso de algabeños en los años sesenta, que serán las bases del PCE y de CCOO en La Algaba, cuando se organizaron definitivamente a finales de los sesenta, siendo el primer secretario general de CC.OO. de La Algaba. Desde 1979 hasta 2007 (veintiocho años) fue concejal del Ayuntamiento de La Algaba, que presidió José María Torres Zapico durante 24 años.
El trabajo de José María Torres Zapico desde que en 1971 se dedicó con intensidad a organizar ael PCE en La Algaba, fue fundamental, cooperando estrechamente con Fuancisco Blandón y otros algabeños. José María, algabeño, trabajaba el Hispano Aviación en Sevilla y pertenecía al PCE desde 1968.
Gracias, Francisco
9 de junio de 2026
Ramón Barragán Reina
Esta entrevista, como otras muchas, me sisvieron para escrobir mi libro DE LA CLANDESTINIDAD A LA LIBERTAD CONQUISTADA, editado en 2014 por CIRCULO ROJO. PÁGINAS 244-245.
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