Benito Camacho Vázquez nació en 1905 en Cantillana, estaba soltero, era jornalero (obrero del campo eventual), vivía en la calle San Bartolomé, núm. 72. Fue dirigente de la CNT y acusado posteriormente de pertenecer a la FAI (Federación Anarquista Ibérica)
Benito, ciando la columna militar de José Gutierrez Pérez ocupó Cabtillana el 30 de julio de 1936, se fue a Fuente Luenga, y estuvo allí hasta el 5 de septiembre. Vivió de lo que cazaba y de lo que le enviaban de Cantillana a través de personas que hacían carbón en la sierra. Pasado ese tiempo, se fue a Madrid en tren, partiendo de Peñarroya-Pueblonuevo. Se alistó como voluntario en la Columna de Milicias de Andalucía y Extremadura, siendo enviado a Carratraca (Málaga) hasta los primeros días de febrero de 1937, cuando se produjo la ocupación muy violenta de Málaga el 8 de dicho mes, la que probocó la Desbandá. Desde ahí volvió a Madrid y entró en el Batallón 283 (ó 280) de la 70 Brigada Mixta, como cabo, participando en la acción de Brihuega (batalla de Guada-lajara). Lo ascienden a sargento y es enviado a Iglesuela del Cid (Teruel). El 25 julio de 1938 fue ascendido a teniente de Infantería278 “en recompensa a los méritos contraídos”, pasando al Batallón 277 de la misma Brigada, y yendo, de descanso, a Coslada (Madrid), hasta el final de la guerra.
Benito Camacho Vázquez404 estaba el 6 de abril de 1939 en la prisión de Medinaceli (Soria) y el 12 de abril entró en el campo de concentración de Ateca (Zaragoza). Su expediente, el 187, comenzó en Medinaceli, en el Juzgado nº 5 de la Auditoría de Guerra de la 5ª Región Militar, prestando declaración el 12 de agosto. La investigación, según aparece en el impreso utilizado, parte del 6 de octubre de 1934, por las razones ya expuestas. De Ateca vuelve a Medinaceli.
Inmediatamente llegaron a Medinaceli los informes de las autoridades cantillaneras, escritos entre el 19 y el 21 de mayo, en los que manifestaban que era uno de los más destacados del pueblo y extremado revolucionario, siendo miembro del Comité y jefe de grupo en los saqueos de casas de personas de derechas, y que participó en el incendio de la iglesia. Hasta aquí todo normal, es decir, parecido a lo que expusieron sobre todos los demás cuando algún juez solicitaba informes de alguien. El problema surgió cuando la Guardia Civil en su informe comunicó que cometió varios asesinatos en Carratraca (Málaga)1, según la denuncia de la viuda de uno de ellos, remitiendo carta de la misma. También llegó el informe de la Guardia Civil de Carratraca, fecha-do el 5 de septiembre, que decía que era peligrosísimo y que “según rumor público intervino en todos los asesinatos y desmanes cometidos en esta localidad”
Ante estas denuncias el Juez Instructor (militar por supuesto) del caso, D. Sotero Murga Iglesias, decidió el 20 de septiembre “inhibición a favor de la autoridad que corresponda”, por lo que su causa pasará a la Auditoría de Guerra de la 2ª Región.
El 14 de enero de 1940 el proceso de Benito Camacho continuó en Lora del Río, en el Tribunal Militar nº 96, y el Juez Instructor, D. Argimiro Galicia. Los nuevos informes solicitados a las autoridades civiles y militares de Cantillana, emitidos en los primeros días de febrero, se ratificaban en lo ya expuesto, aunque Benito se encontraba aún en la Prisión Militar del Cuartel de Santa Clara (Soria). Será el día 10 de mayo, estando en la Prisión Provincial (o campo de concentración) de San Juan de Mozarrifar (Zaragoza), cuando fue entregado para su traslado a la Prisión Provincial de Sevilla, La Ranilla. Estando ya en ella, pues había llegado el 14 de junio, le fue notificado el Auto de procesamiento el día 8 de julio.
En su declaración ante el Juez Instructor negó haber participado en saqueos e incendio de la iglesia y negó conocer a los vecinos de Carratraca que decían haber asesinado.
Aparece en su sumario un certificado de D. Manuel Almoguera, Teniente de la Guardia Civil y Jefe de la Prisión de Santa Clara, que dice: “B.C.V. desde su ingreso en esta cárcel el 20 de noviembre de 1939, ha desempeñado el cargo de orde-nanza de oficinas a entera satisfacción y bien comportamiento siempre”.
No obstante, el Juez solicitó informes a las autoridades de Carratraca el 20 de noviembre de 1940, aunque todo quedó paralizado. El siguiente documento de su sumario tiene fecha de 26 de noviembre de 1941, día en el que le concedieron prisión atenuada, de acuerdo con el Decreto de 2 de septiembre de 1941, fijando su domicilio en Málaga, calle Pavía, 21; pero el 9 de febrero de 1942, mediante telegrama comunicaron que debía ser detenido y quedar a disposición del Juez del Juzgado Eventual nº 19 de Sevilla. Se le acusó de todo: registros, saqueos, guardias, incendio de la iglesia, asesi-natos... y de ser secretario de la CNT.
Ingresó en la Prisión Provincial de Málaga el 19 de abril de 1942, pero fue trasladado a la Prisión Provincial de Sevilla el día 26 de mayo.
Con fecha 22 de septiembre aparecen en el sumario las declaraciones de la viuda de uno de los asesinados y del principal testigo2. La viuda decía “que perteneció a una centuria de la FAI, que cometió toda clase de desmanes, de los que tuvo conocimiento por rumor público, así como autor del asesinato de su esposo, de cuyo hecho tuvo cocimiento por su convecino” (el testigo principal, del que ella da su nombre, y yo omito).
El testigo principal manifestó que Benito observaba una conducta bastante activa y que “al ocurrir el asesinato de dos vecinos..., el referido B.C.V dijo en un establecimiento, donde el manifestante se encontraba presente, que él había matado a uno...”.
El Comandante de Puesto de Carratraca, con fecha 28 de septiembre, expuso que no existía otro personal que aportara a la presente diligencia nuevos datos concretos. Añade “que la noche en la ocurrieron los hechos iba en el estribo del coche un cuñado de B.C.V., apodado “Santos”, fusilado en ésta, por lo que es creencia general, sin que esto pueda concretarlo nadie, que su cuñado B.C.V fuese den-tro, con los detenidos que después fueron fusilados...”.
Existe también, en el sumario, la declaración de otro vecino, que dice: “...por rumor público sabe que dicho individuo (se refiere a Benito) intervino en el asesinatos de los dos vecinos de Carra-traca”.
El 9 de diciembre de 1942 el Comandante de Puesto de Carratraca elevó escrito al Juez Instructor, manifestando textualmente, tal como he procurado hacer en declara-ciones anteriores, que “el vecino... (el testigo principal) salió de ésta para Málaga con su familia el día 21 de septiembre de 1936 y regresó después de liberada la capital de esta provincia, o sea, en abril de 1937, datos éstos facilitados por dicho individuo... Durante el tiempo que estuvo en Málaga venía a Carratraca cada cuatro o seis días a traer suministro concedido por Abastos, misión que tuvo que aceptar del Comité Local para no perder su coche... Sólo recuerda tres fechas en las que vino: 29 de octubre, 1 de noviembre y 10 de diciembre, y que los dos meses desde la liberación de Málaga permaneció al servicio del ejército nacional con su coche para el trasporte de fuerzas...” Con anterioridad, el 20 de noviembre, en otro escrito, el mismo Comandante de Puesto certificaba que el testigo principal había observado conducta ejemplar y había militado en partido de extrema derecha, que tuvo que irse a Málaga y que las salidas estaban motivadas por tener coche y prestar servicios. (Se deduce que el segundo escrito es ampliación del primero).
El 2 de enero de 1943 declaró nuevamente el testigo principal, ratificándose en todo lo declarado con anterioridad, es decir, que estando en la taberna “El León” (Plaza del General Queipo) oyó al encartado decir que había matado a un vecino de Carratraca. Aportó, además, que discutió con algunos de su grupo (la FAI) y que había otros vecinos, pero que no sabía si lo oyeron... (Ya no se habla de dos vecinos asesinados, sino de uno).
El 27 de enero del mismo año, mediante Auto de peligrosidad, se produjo la ratifi-cación de prisión para Benito en la Prisión Provincial de Sevilla, y el 10 de febrero el Juez Instructor, D. Joaquín Zamora Cárdenas, dio por terminadas las diligencias, pa-sando los autos al Fiscal Jurídico Militar.
El informe del Fiscal Militar recogía todos los cargos habidos y por haber: afiliado a la CNT, con cargo de secretario, propagandista, interventor del Frente Popular, miembro y cabecilla del Comité del pueblo, que participó en registros, detenciones, recogida de armas, saqueos y destrucción de la Iglesia Parroquial, así como del asesi-nato de un vecino de Carratraca,“hecho no probado, acusándole por rumor pú-blico”. Por último, que fue voluntario en el “ejército rojo” con la categoría de te-niente. Propuso pena de reclusión perpetua a muerte.
Benito recibió la comunicación del informe del Fiscal el día 24 de marzo de 1943 en la Prisión de Sevilla. El 15 de abril le asignaron abogado defensor, el Teniente D. Francisco Zarza del Valle, que pidió la comparecencia de otros testigos, los cuales no aportaron nada nuevo al proceso, pues uno dijo no conocer al procesado y otro, que “oyó decir...”.
Por fin, el 19 de junio se celebró el Consejo de Guerra, siendo condenado a la pena de 30 años de reclusión e inhabilitación absoluta perpetua por el delito de Adhesión a la Rebelión Militar. En la sentencia se reconocía que el asesinato de un vecino de Carratraca era un hecho no probado. Benito recibió la comunicación de la sentencia el día 7 de octubre de 1943.
Los últimos documentos de su sumario son la petición de indulto de fecha 17 de marzo de 1952, firmada por él mismo, cuando ya se encontraba en libertad vigilada con residencia en Málaga, y la concesión del mismo con fecha de 21 de abril de ese año.
Como curiosidad o anécdota debo señalar que en la notificación de su condena, con fecha 8 de octubre de 1943, al Sr. Presidente del Censo Electoral de Cantillana aparece que era vecino de la Prisión Provincial de Sevilla. Sería, me imagino, por el tiempo que llevaba en ella.
Ramón Barragán Reina 16 de mayo de 2026
FUENTE:
BARRAGÁN REINA, Ramón. CANTILLANA II REPÚBLICA: LA ESPERANZA ROTA. La brutal represión franquista en un pieblo sevillano”, Edt. Muñoz Moya, Brenes, 20o6. pp. 53, 57-59, 64 y 148.
1 Benito estuvo en Carratraca en febrero de 1937, antes de la caída de Málaga.
2 Omito sus nombres por razones de respeto personal, pues desconozco su situación actual, siendo lo más probable que hayan fallecido.